La bancada convocó una movilización para el 24 de noviembre y cuestionó que aumente la plata para pagar la deuda, mientras denuncia recortes en la JEP, el Sena y las universidades.
El Pacto Histórico anunció que saldrá a las calles el 24 de noviembre para rechazar el presupuesto nacional de 2027. Aunque el Congreso ya aprobó los $634,9 billones, la bancada insiste en que hay decisiones que deben explicarse.

¿El principal reclamo? La plata para pagar la deuda. Ese rubro subiría de $100,4 billones a $147,1 billones, un aumento del 46% frente a 2026.
El Ministerio de Hacienda también está en el centro de las críticas. Según el Pacto Histórico, el presupuesto creció $59 billones frente al proyecto presentado por el gobierno de Gustavo Petro. De ese aumento, $29 billones irían a la deuda y $16,6 billones a Hacienda.
La bancada también puso el ojo sobre $3,9 billones que, según denuncia, no tienen proyectos definidos. A eso suma una partida de $14 billones que, asegura, quedaría a disposición del Gobierno sin suficiente control legislativo.

Por eso, los congresistas hablan de una aprobación “a pupitrazo”. También cuestionan las cuentas de la deuda: sostienen que cerca de $9 billones podrían seguir presupuestados para vencimientos que ya no corresponderían a 2027.

Los recortes que denuncia la bancada también golpean a la JEP. Según sus cifras, la inversión de la entidad caería un 82%, al pasar de $189.521 millones a $34.119 millones. El recorte total que señala para 2027 sería de $181.402 millones.
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En educación, el reclamo va por dos lados: el Sena perdería nuevamente $500.000 millones que se habían devuelto para sus centros de formación, mientras la inversión del Ministerio de Educación tendría una reducción neta de $310.000 millones. La bancada advierte que aún no está claro cómo afectaría esto la gratuidad universitaria.
Además, el Pacto Histórico cuestionó dos artículos que, según su interpretación, permitirían al Ministerio de Hacienda trasladar recursos de entidades y fondos al llamado Fondo Milagro mediante decreto, sin pasar antes por el Congreso.
Con estas críticas, la colectividad convocó la movilización de noviembre y pidió revisar las decisiones del presupuesto. Su argumento es que crecen los recursos para la deuda, pero se reducen partidas que considera clave para la educación y la paz.


