El nuevo atentado ocurrió en Los Patios, dejó un civil muerto y 15 personas heridas. La explosión guarda una preocupante similitud con el ataque registrado el pasado 1 de agosto en Cúcuta, también con un vehículo cargado de explosivos contra instalaciones policiales.
La noche del lunes volvió a estar marcada por la violencia en Norte de Santander. Un carro acondicionado con explosivos fue detonado frente a la Estación de Policía de Los Patios, en el área metropolitana de Cúcuta, provocando una fuerte explosión que dejó un civil muerto y 15 personas heridas, además de cuantiosos daños materiales.
El ataque ocurrió hacia las 11:15 de la noche y generó escenas de pánico entre los habitantes del sector. La detonación afectó parte de la infraestructura de la estación, vehículos y motocicletas que se encontraban en las instalaciones, mientras que varias viviendas y establecimientos ubicados en los alrededores también resultaron afectados.
De acuerdo con el balance preliminar conocido hasta el momento, entre los 15 heridos hay 8 policías y 7 civiles. La persona que perdió la vida era un civil que se encontraba en la zona al momento de la explosión.
Tras el atentado, organismos de seguridad acordonaron el área para adelantar las labores de inspección e investigación, mientras las autoridades buscan establecer quiénes estuvieron detrás de la acción y cómo fue introducido el vehículo cargado con explosivos hasta las inmediaciones de la sede policial.
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Una coincidencia que vuelve a encender las alarmas
El ataque de Los Patios ocurre exactamente un mes después de otro atentado con carro bomba registrado en Cúcuta.
La madrugada del 1 de agosto de 2026, un vehículo cargado con explosivos fue detonado frente al Comando de Policía de Norte de Santander, ubicado en el sector de Tasajero, en Cúcuta.
En aquella oportunidad, la explosión dejó inicialmente ocho policías heridos y tres civiles afectados, además de causar la muerte de un canino de la institución. La onda explosiva también ocasionó daños en la infraestructura policial y en edificaciones cercanas.
La similitud entre ambos hechos resulta especialmente llamativa: un vehículo cargado con explosivos, utilizado contra instalaciones de la Policía y en el mismo departamento, con apenas 31 días de diferencia.
En el atentado del 1 de agosto, el director de la Policía atribuyó públicamente la acción al ELN, mientras las autoridades ofrecieron una recompensa por información que permitiera identificar y capturar a los responsables.
Por el momento, la investigación deberá determinar si existe alguna relación entre ambos hechos o si se trata de acciones independientes.
Lo cierto es que Norte de Santander vuelve a ser escenario de un ataque con la misma modalidad utilizada hace apenas un mes, esta vez con un saldo aún más grave por la muerte de un civil y la afectación a otras 11 personas.


