El mandatario aseguró que pescadores viven entre amenazas, robos y presencia de grupos ilegales, mientras pidió una intervención urgente del Gobierno nacional y mayor presencia militar en la zona.
La masacre registrada el pasado fin de semana en el corregimiento de Palmira sigue dejando preocupación y tensión en el municipio de Puebloviejo. En medio del dolor y la incertidumbre que golpea a la comunidad, el alcalde Brando Márquez Márquez rompió el silencio y pidió apoyo inmediato del Estado para enfrentar la creciente inseguridad que, según afirmó, desde hace tiempo viene afectando a la región de la Ciénaga Grande de Santa Marta.
El mandatario reveló que tras el ataque se llevaron a cabo varios consejos de seguridad junto a autoridades locales y departamentales para analizar el panorama y coordinar acciones que permitan evitar nuevos hechos violentos.
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Aunque confirmó que algunos presuntos responsables ya fueron enviados a prisión por decisión de un juez, sostuvo que el temor continúa latente entre los habitantes, especialmente en las comunidades pesqueras, donde —según denunció— muchas familias viven bajo presión por amenazas y constantes robos que afectan directamente su sustento diario.
“El municipio no puede seguir enfrentando esto solo”, fue el mensaje que marcó la intervención del alcalde, quien insistió en que la problemática supera la capacidad institucional de Puebloviejo y requiere una respuesta contundente desde el Gobierno nacional y el Ministerio de Defensa.
Márquez también advirtió que la presencia de actores ilegales en sectores de la Ciénaga no es nueva y que desde hace tiempo se venían emitiendo alertas sobre el deterioro de la seguridad sin que existiera una intervención suficiente del Estado.


