Desde la Contraloría alertaron que alimentos del programa nutricional del ICBF estaban siendo entregados a menores fallecidos en todo el país.
La Contraloría General de la República, en días pasados, alertó que 28 mil raciones de alimentos habían sido entregados por contratistas del ICBF a 15 mil beneficiarios fallecidos alrededor del país durante la pandemia del Covid-19; entre los departamentos en donde se presentó esta irregularidad se encuentra el Magdalena.
Por lo anterior, en la emisión radial de Santa Marta Al Día el director del Icbf seccional Magdalena, Joaquín González Iturriago, informó que ya se encuentran realizando las investigaciones pertinentes para determinar qué ocurrió.
“En el Magdalena estamos cruzando la base de datos de las entregas efectivas que hicimos frente a los beneficiarios que la recibieron. Una vez se haga toda esa revisión podríamos nosotros decir lo que hay realmente, lo ideal es que no hubiese casos”, manifestó González Iturriago.
Según el director, la distribución de alimentos en el Magdalena se les hizo a los usuarios que tienen en el sistema informativo del ICBF que se llama ‘Cuéntame’.
“Cada operador tiene ese ‘Cuéntame’ y yo no entiendo cómo se pudo colar una persona fallecida cuando nosotros tenemos bajo control los niños usuarios nuestros y su representante”, aseveró González.
Sin embargo, en el reporte de la Contraloría a nivel nacional hallaron que menores de edad están reportados como muertos, pero su documento estaría siendo suplantado por beneficiarios; incluso, en Fundación un solo niño estaba recibiendo alimentos por más de 50 menores
Ante esto, el director aseguró que “en el caso hipotético de que un niño haya fallecido y el familiar no haya reportado su muerte y siga recibiendo la canasta se reportará el evento y se paralizará. Mientras nosotros no tengamos conocimiento confiamos en la buena fe del familiar”,
Esta afirmación generó incógnitas, debido a que si un menor muere el ICBF conocerá la información solo cuando un familiar del difunto les haga el anuncio, de no reportarlo seguirá recibiendo los beneficios en nombre de alguien que ya falleció.
Finalmente, desde el instituto están depurando la base de datos para compararla con la que tiene la Contraloría y así conocer realmente la cifra de cuántos muertos recibieron alimentos que le hacen falta a menores vivos y que no tienen cómo subsistir.
Las entregas de alimentos ahora serán acompañadas por la Contraloría para una mayor transparencia.
