El futbolista samario debutó con Leones FC frente a Unión Magdalena, disputó 10 partidos como profesional y recibió convocatorias a procesos juveniles de la Selección Colombia. Una lesión de clavícula lo alejó cuatro meses de las canchas, pero ya trabaja para recuperar su nivel.
Desde las canchas de Gaira hasta el fútbol profesional, Rafael de Jesús Granados Socarrás construye una carrera marcada por la disciplina, las oportunidades y la perseverancia. El joven futbolista samario ya tuvo su estreno profesional con Leones FC y pasó por procesos de las selecciones juveniles de Colombia, logros que alimentan su sueño de llegar a vestir nuevamente la camiseta nacional.
Su camino comenzó a los seis años en la escuela de fútbol Jaider Perea, en Gaira, donde permaneció durante seis años. A los 12 se trasladó a Medellín para continuar su formación en el Club Deportivo Estudiantil, institución en la que fortaleció sus condiciones deportivas y dio pasos importantes hacia el fútbol competitivo.
Le puede interesar: De las palabras a las puñaladas: joven de 25 años terminó herido durante una riña en Zona Bananera, Magdalena
De Medellín a las convocatorias de Colombia
En 2025, su proceso formativo le permitió recibir una convocatoria a la Selección Colombia Sub-17. La experiencia representó un avance importante para el jugador, que continuó trabajando con la mirada puesta en llegar al fútbol profesional.
En 2026 se incorporó a las divisiones inferiores de Leones FC. Sus actuaciones le abrieron las puertas del equipo profesional y el 14 de febrero debutó ante Unión Magdalena, en un partido especial por tratarse de un club del departamento donde nació.
Posteriormente, acumuló 10 partidos como profesional y recibió un llamado al microciclo de la Selección Colombia Sub-19, dirigido por César Torres, una nueva oportunidad para seguir creciendo dentro de su carrera deportiva.
Cuatro meses fuera de las canchas
Cuando atravesaba una etapa importante de su desarrollo futbolístico, Rafael sufrió una lesión de clavícula que lo obligó a detener su actividad durante cuatro meses.
El tiempo de recuperación representó un desafío para el joven, que tuvo que concentrarse en su rehabilitación y en preparar su regreso. Sin embargo, la pausa no significó el abandono de sus objetivos.


