La autoridad ambiental confirmó la mortandad de peces en el humedal Lagos del Dulcino tras evidenciar bajos niveles de oxígeno, obstrucción de canales y afectaciones que comprometen la supervivencia de la fauna acuática.
El Dadsa inspecciona el humedal Lagos del Dulcino por mortandad de peces, tras la alerta emitida por la comunidad sobre la presencia de especies sin vida en este ecosistema estratégico de Santa Marta. Durante la verificación técnica, la autoridad ambiental confirmó que existen niveles críticos de oxígeno en el agua, situación que afecta directamente la supervivencia de la fauna acuática.
La intervención fue liderada por el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental – Dadsa, cuyos expertos realizaron una inspección visual del espejo de agua, así como de los canales que conectan el humedal con el mar. Además, efectuaron mediciones de parámetros fisicoquímicos como oxígeno disuelto, temperatura, pH y potencial óxido-reducción, con el fin de determinar las causas del fenómeno ambiental.
Los resultados evidenciaron un escenario de hipoxia, es decir, una marcada reducción del oxígeno en la columna de agua, condición que pone en riesgo la vida de los organismos acuáticos. Según el informe técnico, los niveles registrados están por debajo del mínimo permitido por la normatividad vigente, establecido en 3 mg/L, especialmente crítico para especies en etapas juveniles.
Como consecuencia, se reportó la mortandad de peces de especies como el sábalo (Megalops atlanticus) y el sable (Trichiurus lepturus). Asimismo, se observó la presencia de alevines realizando boqueo en la superficie, comportamiento que evidencia estrés ambiental severo y la búsqueda desesperada de oxígeno para sobrevivir.
Canales taponados agravan la crisis ambiental
Durante la inspección, los especialistas detectaron que los canales naturales de ingreso de agua marina están taponados por sedimentación, fenómeno asociado a la erosión costera y al arrastre de sedimentos producto de las lluvias recientes, influenciadas por un frente frío.
Esta situación ha limitado el flujo natural entre el mar y el humedal, provocando el estancamiento del agua y reduciendo la oxigenación del ecosistema, lo que favorece la mortandad de especies acuáticas.
Dadsa busca soluciones para recuperar el humedal
Ante este panorama, el Dadsa inició mesas de trabajo con los condominios cercanos al humedal, con el objetivo de implementar acciones sostenibles que permitan restablecer el intercambio hídrico y prevenir nuevas emergencias ambientales.
La entidad reiteró su compromiso como máxima autoridad ambiental de Santa Marta con la protección, conservación y recuperación de los humedales costeros, considerados ecosistemas fundamentales para la biodiversidad, la regulación hídrica y el equilibrio ecológico del territorio.


