La menor fue encontrada muerta el 23 de septiembre en una finca de Antioquia. Los hallazgos forenses revelaron un homicidio por asfixia mecánica y lesiones compatibles con violencia sexual; la investigación apunta a que la escena habría sido alterada para simular un suicidio.
La muerte de Jhady Sofía Osorio Mesa, una niña de 10 años, dio un giro tras conocerse los resultados de los estudios médico-legales que permitieron descartar la hipótesis inicial de un suicidio. La menor fue encontrada sin vida el pasado 23 de septiembre en una finca de la vereda Las Cabras, en el municipio de Frontino, Antioquia.
Lo que en un primer momento parecía una muerte autoinfligida terminó convirtiéndose en una investigación por homicidio, luego de que los análisis forenses establecieran que la niña murió por asfixia mecánica y documentaran hallazgos compatibles con violencia sexual. Según el pronunciamiento de los padres de la menor sobre el caso, la escena habría sido modificada para hacer creer que la menor se había quitado la vida.
El padre encontró a la niña al regresar a la vivienda
De acuerdo con los relatos entregados por familiares a medios de comunicación, ese día Jhady Sofía permaneció en la finca después de regresar de estudiar. La persona encargada de cuidarla se había retirado y su padre había salido al casco urbano para comprar materiales.
Cuando el hombre regresó, encontró a su hija suspendida del cuello con una cuerda en el corredor de la vivienda. En ese momento, las circunstancias hicieron pensar inicialmente en un posible suicidio o accidente. Sin embargo, los resultados de Medicina Legal cambiaron el rumbo de la investigación.
La investigación busca establecer quién cometió el crimen
Los hallazgos forenses abrieron nuevas líneas de investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte e identificar a la persona responsable. La hipótesis de que el lugar fue acondicionado para ocultar el homicidio constituye uno de los aspectos centrales del caso.
La familia de Jhady Sofía ha pedido celeridad en las actuaciones judiciales y que el crimen no quede en la impunidad. Entretanto, la Gobernación de Antioquia anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar y capturar al responsable. También solicitó que se investigue la hipótesis de feminicidio.
A más de un mes de la muerte de la niña, el caso sigue siendo un llamado a esclarecer lo ocurrido y a garantizar justicia para Jhady Sofía. La identificación del responsable y la determinación de las circunstancias exactas del crimen están en manos de las autoridades judiciales.



