Tras reunirse en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la líder opositora venezolana María Corina Machado se pronunció ante periodistas y fijó su posición frente a las recientes afirmaciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre el destino judicial de Nicolás Maduro.
Machado criticó con firmeza la propuesta de Petro de que Maduro sea llevado de regreso a Venezuela para ser juzgado por tribunales venezolanos y rechazó implícitamente la idea de que un proceso interno pueda garantizar justicia. Según el presidente colombiano, argumentó Petro, Estados Unidos debería devolver a Maduro a Venezuela para que un tribunal venezolano lo juzgue, ya que en su visión los mecanismos propios de cada nación deberían permanecer sobre la intervención de justicia extranjera.
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Frente a esta postura, Machado puso en duda la existencia de un sistema judicial independiente en Venezuela, recordando el caso de la jueza María Lourdes Afiuni, encarcelada por orden de Hugo Chávez tras dictar una sentencia contraria a los intereses del régimen, un episodio que a su juicio demuestra que los jueces que fallan en contra del poder político se expondrían a represalias.
“La pregunta es si el presidente de Colombia es consciente de que en Venezuela no ha habido una sola sentencia en contra del régimen”, afirmó Machado, subrayando que lo sucedido con Afiuni evidencia la falta de garantías judiciales internas.
Ante este escenario, la dirigente opositora defendió que la justicia internacional no sólo es válida, sino necesaria para juzgar adecuadamente a Maduro por los delitos de narcoterrorismo y otros cargos que enfrenta en Estados Unidos.


