Un video viral en redes sociales expone el caso de una mujer que asegura haber sido separada de su hijo de dos años, pese a denuncias previas por maltrato, y cuestiona las decisiones de las autoridades encargadas de proteger al menor.
Un video que circula en redes sociales ha generado consternación y rechazo, tras el testimonio de una mujer que afirma haber perdido de manera injusta la custodia de su hijo de dos años y acusa a su expareja de ejercer violencia y usar al menor como mecanismo de presión.
En su relato, la mujer aseguró que el pasado 19 de enero de 2016 un juez otorgó la custodia al padre del niño, a quien señala de haberla sometido durante más de dos años a maltrato psicológico y, posteriormente, físico. “Vivía bajo amenazas constantes”, manifestó.
Según explicó, el 26 de noviembre de 2025, actuando de buena fe, entregó al menor a su padre con la esperanza de que este firmara un permiso para viajar a Portugal y permitir que el niño visitara a su abuela materna. Sin embargo, aseguró que el hombre nunca lo devolvió, cambió el tiquete de regreso y comenzó a utilizar al niño como medio de presión.
Le puede interesar: Petro aterriza en Washington para verse cara a cara con Trump: narcotráfico, Venezuela serán los temas a tratar
Así mismo, la mujer relató que acudió a las autoridades y denunció los hechos, el 29 de diciembre viajó a Santa Marta para intentar ver a su hijo, pero, según su versión, pese a existir denuncias y medidas de protección a su favor, no se le permitió el contacto directo. Afirmó que fue acompañada por la Policía hasta el lugar donde se encontraba el menor, pero que le negaron el ingreso y solo pudo verlo a través de una videollamada.
¿Negligencia del Bienestar Familiar?
La madre también cuestionó el actuar de una defensora de familia, del Instituto Nacional de Bienestar Familiar, ICBF, a quien acusa de retirarle la custodia sin valorar sus pruebas ni considerar que el niño llevaba toda su vida con ella, que ya estaba escolarizado y tenía arraigo en Medellín.
Indicó que, además, le fue impuesta una cuota mensual y se limitaron sus visitas bajo condiciones que calificó como difíciles de cumplir por residir en otra ciudad.
Finalmente, señaló que interpuso una acción de tutela al considerar vulnerados sus derechos y los de su hijo, y pidió que su caso sea revisado con garantías.
“Solo quiero volver a abrazarlo”, expresó, al tiempo que hizo un llamado para que ninguna madre tenga que vivir una situación similar.
Hasta el momento, las autoridades no se han pronunciado oficialmente sobre este caso.


