La víctima, que se dedicaba al negocio informal de préstamos de dinero, fue atacada frente a su vivienda. Las autoridades investigan si las amenazas que había recibido están relacionadas con el crimen.
La violencia volvió a golpear al municipio de Soledad durante la noche de este lunes 1 de junio, luego de que un hombre fuera asesinado a tiros frente a su vivienda en el barrio Ciudad Bonita.
La víctima fue identificada como Miguel Ángel Oliveros Álvarez, de 30 años, quien perdió la vida tras ser atacado por un sicario que llegó hasta la residencia donde se encontraba.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el crimen ocurrió hacia las 10:00 de la noche en la calle 77A No. 8-123. Oliveros permanecía dentro de la vivienda cuando una persona llamó su atención desde el exterior.
Al salir para verificar quién lo buscaba, un hombre descendió de una motocicleta y abrió fuego en repetidas ocasiones contra él, causándole heridas mortales que acabaron con su vida en el lugar de los hechos.
Tras el ataque, el responsable huyó junto a su cómplice sin dejar rastro, mientras familiares y vecinos intentaban auxiliar a la víctima.
Unidades de la Sijín asumieron las labores investigativas para esclarecer los móviles del homicidio y establecer la identidad de los responsables.
Las primeras indagaciones revelaron que Oliveros Álvarez se dedicaba actualmente al préstamo informal de dinero, actividad conocida popularmente como ‘gota a gota’.
Además, familiares manifestaron a los investigadores que días antes del atentado el hombre había comentado que estaba siendo objeto de amenazas por parte de una persona conocida con el alias de “Primon”, situación que ahora hace parte de las líneas de investigación.
Un historial que también es investigado
Las autoridades señalaron que Miguel Ángel Oliveros registraba 11 anotaciones judiciales por delitos como homicidio agravado, concierto para delinquir, fuga de presos, hurto calificado, receptación, falsedad personal, uso de documento falso y porte ilegal de armas de fuego.
Asimismo, se conoció que años atrás había sido capturado dentro de una investigación relacionada con el homicidio de un uniformado ocurrido en 2018.
Por ahora, los investigadores buscan establecer si el crimen está relacionado con las amenazas denunciadas recientemente, con su actividad económica o con antecedentes judiciales que figuran en los registros de las autoridades.
Mientras avanzan las pesquisas, el caso vuelve a encender las alarmas por la ola de homicidios que afecta distintos sectores del área metropolitana de Barranquilla.


