El ejemplo de superación recordó lo duro que fue ejercer sus estudios.
Israel Hernández cambia las arduas caminatas tomando las bolsas de los residuos sólidos ñ, por las calles para defender la justicia en los estrados judiciales: se graduó de abogado.
El joven ha conmovido y inspirado a personas en todo el mundo, demostrando que la determinación y el trabajo arduo pueden abrir puertas hacia un futuro lleno de logros y éxito.
Durante años, Israel trabajó como recolector de basura, enfrentando los desafíos y dificultades propios de este oficio. Sin embargo, siempre mantuvo su mirada en un objetivo claro: convertirse en abogado.
Con el dinero que ganaba en su trabajo como recolector, Israel logró solventar sus gastos universitarios y dedicó sus horas libres al estudio y la preparación para alcanzar su sueño. Su perseverancia y dedicación finalmente dieron frutos cuando se graduó como abogado.
La celebración de su logro no podía ser más significativa: Israel compartió con orgullo en sus redes sociales fotografías con su toga y diploma, posando feliz sobre el camión que durante años fue su herramienta para pagar sus estudios.
“Es un momento muy especial que no debe pasar desapercibido. Me siento muy orgulloso y feliz por este logro alcanzado, agradeciendo en especial a mis padres, hermanas, novia y amigos que fueron parte de este logro”, afirmó Israel, reflejando la gratitud y el reconocimiento hacia aquellos que lo acompañaron en su camino hacia el éxito.
La historia de Israel ha trascendido fronteras, recibiendo miles de mensajes de felicitaciones y admiración tanto en su país natal, México, como en Colombia y más allá.
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