El pontífice hizo la afirmación durante un encuentro interreligioso en Metz, Francia, donde llamó a las distintas comunidades religiosas a promover el diálogo, la fraternidad y la paz.
El papa León XIV lanzó un contundente mensaje contra el uso de la religión como argumento para justificar actos violentos o de opresión. Durante un encuentro interreligioso realizado este lunes 28 de septiembre en Metz, Francia, el pontífice sostuvo que invocar a Dios para respaldar este tipo de acciones constituye una profanación.
“Invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia o la opresión es una profanación de este nombre”, afirmó León XIV durante su intervención en el Centro de Congresos Robert Schuman.
La declaración se produjo en medio de un encuentro con representantes de distintas tradiciones religiosas, quienes habían presentado previamente el llamado de Metz, centrado en la paz, la fraternidad, la reconciliación y la defensa de la dignidad humana.
Un llamado al diálogo entre religiones
En su discurso, el Papa planteó que las diferencias entre las distintas confesiones no deberían convertirse en motivos de confrontación. Por el contrario, defendió el diálogo como una herramienta para generar acercamientos y construir relaciones basadas en el respeto.
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“Dialogar no disminuye nuestra identidad, sino que la expresa con simplicidad y verdad, abriéndose a la diferencia del otro”, manifestó.
León XIV también relacionó esta apertura con la necesidad de enfrentar la agresividad y la violencia presentes en distintos escenarios de la sociedad.
En ese sentido, cuestionó cualquier intento de presentar como voluntad divina aquello que atente contra la dignidad de las personas. Según expresó, las comunidades religiosas tienen una responsabilidad particular en la construcción de espacios de encuentro y en la promoción de la paz.
Religión y defensa de la vida
Durante su intervención, el pontífice también destacó el papel que pueden desempeñar las religiones en la protección de las personas, especialmente de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
León XIV sostuvo que la grandeza de una sociedad no debería medirse únicamente por sus avances materiales, sino también por la manera en que protege y dignifica a las personas.
El encuentro en Metz hizo parte de la última jornada del viaje apostólico del Papa a Francia, que se desarrolló entre el 25 y el 28 de septiembre. La actividad reunió a representantes de diferentes tradiciones religiosas alrededor de un mensaje común de paz, diálogo y fraternidad.


