El aberrante caso de maltrato animal ocurrió en el barrio Santa Catalina y ha causado rechazo entre ciudadanos y organizaciones defensoras de animales que exigen justicia inmediata.
Un nuevo caso de extrema crueldad animal tiene conmocionada a Santa Marta. Un perro fue brutalmente atacado y quemado con gasolina dentro de una vivienda del barrio Santa Catalina, en hechos que quedaron registrados por cámaras de seguridad y que hoy generan indignación entre la comunidad samaria.
Las impactantes imágenes comenzaron a circular en redes sociales durante las últimas horas y muestran el momento exacto en el que el canino es rociado con combustible y posteriormente incendiado al interior de la residencia, en medio de gritos y desesperación.
La denuncia fue realizada públicamente por la organización animalista Canes Guerreros, que rechazó de manera contundente el violento ataque y pidió la intervención urgente de las autoridades para identificar y judicializar a los responsables de este acto que ha sido catalogado como un crimen de maltrato animal.
Según explicó la fundación, hasta el momento se desconoce el estado de salud y el paradero del perro, por lo que solicitaron apoyo ciudadano para ubicar al animal y brindarle atención veterinaria inmediata.
“Necesitamos saber dónde está el perrito. Pedimos a la comunidad compartir información, videos o cualquier dato que ayude a rescatarlo y verificar su estado”, señalaron integrantes de la organización.
Hipótesis sobre lo ocurrido
Aunque todavía no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades, entre vecinos y habitantes del sector han comenzado a surgir distintas versiones sobre lo sucedido.
Una de las hipótesis apunta a que el perro habría ingresado a la vivienda y, presuntamente, fue atacado violentamente por los ocupantes del lugar. Sin embargo, otras personas aseguran desconocer si el animal pertenecía a la familia residente o si se trataba de un perro callejero.
Lo cierto es que las imágenes generaron una ola de rechazo inmediato en redes sociales, donde cientos de ciudadanos exigieron la intervención de la Policía Ambiental y de la Fiscalía General de la Nación para esclarecer el caso y aplicar sanciones ejemplares.


