Los menores están siendo alquilados para pedir dinero.
Una de las grandes problemáticas al momento de ir a departir con amigos o familiares en algún local comercial del Centro Histórico es la mendicidad que ha aumentado con el paso del tiempo, las personas no pueden disfrutar de una comida tranquila sin que sean abordados por alguien vendiéndole algún producto o simplemente pidiendo dinero.
El gran número de migrantes venezolanos que habitan esta zona, ha agudizado una situación que se viene presentando desde mucho tiempo atrás, ahora con el agravante que los menores de edad están siendo utilizados y hasta alquilados para ejecutar estas prácticas.
“Esta situación es bastante delicada, nosotros siempre hemos hecho un llamado al ICBF y lastimosamente no hemos tenido esa respuesta que queremos en el tema de operativos por parte de ellos”, informó Diana Giraldo, directora de la Corporación Centro Histórico.
Cabe indicar que, si bien estas personas tienen derecho a trabajar, la situación es preocupante al inmiscuir en estas actividades a menores de edad, lo que, por encima de la molestia del comensal al ser abordado, está la vulneración de los derechos de los menores.
“Lo más importante es la vulneración de los derechos de los niños que vemos en la calle, donde los padres los ponen a pedir sin ninguna medida, los están alquilando, en su momento se lo hicimos saber al ICBF pero no hemos tenido la intervención que queremos”, agregó Giraldo.
Desde la Corporación, se han venido desarrollando diferentes campañas con población migrante, personas en condición de calle y demás, pero a pesar de los esfuerzos, es necesario el accionar de la administración local y entidades.
“Le hacemos un llamado al ICBF para que intervenga el Centro Histórico de carácter urgente y al resto de las autoridades para que hagamos algo muy puntual de estos temas”, puntualizó.
