El gremio pidió a la CREG y al Ministerio de Minas y Energía revisar la aplicación de la Resolución CREG 101 120 de 2026 y tener en cuenta las particularidades de la operación turística en el Caribe.
El sector hotelero formal de Santa Marta expresó su preocupación ante la próxima entrada en funcionamiento de la Resolución CREG 101 120 de 2026, prevista para el 1 de septiembre, al considerar que su aplicación podría generar efectos sobre los establecimientos turísticos durante las temporadas de mayor ocupación.
La medida establece un programa de incentivos al uso eficiente de la energía eléctrica en escenarios de estrechez energética, baja hidrología o riesgos para la confiabilidad del suministro. Sin embargo, los hoteleros samarios advierten que el esquema de consumo planteado debe analizar las condiciones particulares de una actividad que presenta importantes variaciones de acuerdo con las temporadas turísticas.
Uno de los principales puntos de inquietud está relacionado con el cálculo de una meta individual de consumo, basada en el comportamiento registrado durante los 12 meses anteriores. De acuerdo con el esquema previsto, los usuarios comerciales e industriales que superen el 110 % de esa referencia podrían asumir cargos adicionales.
Para los empresarios del sector turístico, esta situación podría representar un desafío durante los periodos de alta ocupación, cuando el aumento en el número de huéspedes implica necesariamente una mayor utilización de sistemas de aire acondicionado, refrigeración, cocinas, lavanderías y otros servicios indispensables para garantizar la operación hotelera.
Los hoteleros señalan que un incremento en el consumo durante temporadas como los puentes festivos, la semana de receso escolar y, especialmente, diciembre y enero, no necesariamente significa un uso ineficiente de la energía, sino que responde al comportamiento natural de la actividad turística.
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En el caso de Santa Marta, destino de sol y playa, la climatización de las habitaciones y áreas comunes constituye además un componente esencial de la prestación del servicio. Por ello, el gremio considera que reducir de manera significativa estos consumos durante periodos de alta demanda podría terminar afectando tanto la operación de los establecimientos como las condiciones ofrecidas a los visitantes.
Ante este panorama, el sector hotelero formal hizo un llamado a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG)y al Ministerio de Minas y Energía para que, antes de la implementación de la medida, se estudien alternativas que permitan atender el objetivo de eficiencia energética sin desconocer la dinámica de la industria turística.
Entre las propuestas planteadas se encuentran la creación de metas de consumo diferenciadas por temporada, bandas de consumo más amplias para actividades sujetas a fluctuaciones de demanda e incentivos para que los establecimientos implementen tecnologías y prácticas encaminadas a reducir su consumo energético.
El gremio aclaró que no se opone a las acciones encaminadas al uso responsable de la energía y reconoció la importancia de contribuir a la estabilidad y confiabilidad del sistema eléctrico. Su preocupación, explicó, está relacionada con la necesidad de que las reglas tengan en cuenta las características particulares de sectores como el turismo.
Los hoteleros de Santa Marta manifestaron finalmente su disposición para participar en un diálogo técnico con las autoridades nacionales con el propósito de encontrar mecanismos que permitan avanzar en eficiencia energética, sin afectar la competitividad de la hotelería ni una actividad que representa una fuente importante de empleo, formalidad empresarial y dinamismo económico para Santa Marta y el Caribe colombiano.


