» Hoy, la central hidroeléctrica tiene un retraso en sus obras de tres años.
El 28 de abril de 2018, un derrumbe bloqueó el túnel de desviación del megaproyecto Hidroituango, hecho que marcó el inicio de la actual contingencia.
Desde entonces, han sido múltiples los riesgos y alertas que ha afrontado Empresas Públicas de Medellín (EPM), para evitar una emergencia catastrófica.
La probabilidad de una avalancha de 250.000 metros cúbicos por segundo -6.000 piscinas olímpicas vertiendo cada minuto-, descendiendo en forma de una ola de 26 metros – un edificio de 8 pisos- generó la mayor evacuación preventiva de personas, hasta ese momento, en la historia de Colombia, superada solo por la emergencia invernal de Mocoa, Putumayo, ocurrida tres meses después.
El riesgo de que el agua del embalse sobrepasara la presa del proyecto Hidroituango desató una crisis en el Bajo Cauca antioqueño y, en menor intensidad, en los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolívar.
El gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, reconoció que un año más tarde de la emergencia se han logrado avances técnicos, ambientales y sociales, pero aún queda mucho por hacer en lo que respecta a la obra, como realzar la presa, taponar los túneles de desviación, abrir la descarga intermedia y recuperar la casa de máquinas.
Los retos siguen siendo a favor de la comunidad y el medio ambiente, pues según Londoño de la Cuesta, una vez baje la alerta roja en Valdivia, el objetivo es que mil familias regresen a sus hogares, mientras que a nivel ambiental se adelantan trabajos para la recuperación de la fauna en el afluente.
CRONOLOGÍA
Un año atrás se registró el taponamiento parcial de la galería auxiliar de desviación, hecho que marcó el inicio de la actual contingencia.
Días más tarde, se inundó casa de máquinas (10 de mayo de 2018), para recuperar el caudal del río y evitar una emergencia aguas arriba y aguas abajo de la obra.
El 16 de mayo otro destaponamiento natural generó orden de evacuación en los cinco municipios antioqueños aguas abajo y se declaró alerta en La Mojana. En la misma línea de tiempo de la contingencia, el 1 de junio la Autoridad Nacional de Licencias Ambiental (Anla), ordenó suspender obras. El 28 de diciembre encontraron una socavación que representó riesgo alto para la casa de máquinas.
