La idea del gobernador es hacer un llamado mundial por la promoción de la cultura magdalenense, como patrimonio de la humanidad; conservar el medioambiente del macizo, como ecosistema clave en la lucha contra el calentamiento global; erradicar el hambre y superar la pobreza del Departamento a través de una alianza con la Diócesis de Santa Marta y así fortalecer la educación de los más vulnerables.
El gobernador, Carlos Caicedo, solicitó a la Diócesis de Santa Marta que intermedie un histórico encuentro con el máximo jerarca de la Iglesia Católica, el Papa Francisco, con miras a hacer un llamado mundial por la preservación de la Sierra Nevada -ecosistema clave contra el cambio climático-, promover la cultura magdalenense, como bien inmaterial de la humanidad, erradicar el hambre y superar la pobreza en el Departamento a través de la alfabetización de niños, niñas y jóvenes vulnerables.
La petición del mandatario fue presentada ante: el monseñor, Luis Adriano Piedrahita Sandoval, obispo de la Diócesis; y el Clero samario en pleno.
“Queremos que el Magdalena sea un departamento al alcance de los niños, por eso buscamos una Alianza para el Cambio, que una a la Gobernación con la Diócesis, a la cual le solicitamos que nos ayude con un encuentro con el Papa Francisco por la conservación ambiental de la Sierra Nevada – considerado por 18 mil científicos del mundo como ecosistema necesario- y la preservación cultural del Magdalena. También invitamos a la Iglesia a que nos acompañe a alfabetizar en las parroquias, en los colegios, en los centros educativos; que nos acompañen en esta gran movilización para que todos los magdalenenses aprendan a leer y escribir”, socializó el ejecutivo departamental.
Finalmente, el gobernador, explicó: “La idea es superar la pobreza por medio de estrategias como la movilización por la alfabetización de niños, niñas y jóvenes y, así, mejorar los niveles educativos frente a los índices nacionales; erradicar el hambre con el programa ‘Hambre Cero’; y que nos ayuden en esta iniciativa que busca posicionar a expresiones culturales, ancestrales y literarias como lo son: la cumbia, el vallenato y el realismo mágico del Nobel Gabriel García Márquez, en el marco de bienes inmateriales de la humanidad”.
