Un grave rebosamiento de alcantarillado tiene cansados a residentes, comerciantes y turistas en el sector de El Rodadero, en Santa Marta, donde varias calles permanecen inundadas con aguas residuales y fuertes olores que afectan la salud.
La situación se registra en la carrera 2 entre calles 17, 18 y 19, una zona altamente transitada y reconocida por su actividad turística. Allí, el agua contaminada corre como Pedro por su casa, obligando a peatones a esquivarla o incluso a caminar dentro de ella para poder movilizarse.

Comerciantes y trabajadores aseguran que el problema no es nuevo y que, pese a los constantes reportes, no han recibido soluciones efectivas por parte de Essmar, entidad encargada del sistema de alcantarillado en la ciudad.
El impacto es evidente: negocios con menos clientes, mototaxistas y conductores afectados, obras detenidas y una imagen negativa en pleno corredor turístico. Incluso, habitantes denuncian que niños y adultos deben transitar diariamente por estas aguas, exponiéndose a riesgos sanitarios.

A esto se suma el fuerte olor que emana del rebosamiento, lo que agrava la situación y hace aún más difícil la permanencia en el sector, tanto para residentes como para visitantes.
La comunidad cuestiona la falta de respuestas oportunas y competencias por parte de la entidad de servicios públicos, señalando que estos episodios se repiten con frecuencia sin que se implementen soluciones de fondo.
Mientras tanto, el panorama sigue siendo el mismo: calles convertidas en canales de aguas residuales en una de las zonas más representativas de la ciudad, reflejando un problema que, lejos de ser aislado, se ha vuelto parte del día a día.


