Las autoridades investigan la presunta participación del compañero sentimental de la mujer, quien también fue encontrado sin vida en Santander de Quilichao días antes.
La tragedia enluta al departamento del Valle del Cauca tras confirmarse el hallazgo sin vida de Mireyda Ordóñez Ortiz, de 35 años, y su hijo Camilo Alejandro Meneses Ordóñez, de 11 años, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde el pasado 19 de abril en zona rural del municipio de Florida.
De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, los cuerpos de la mujer y el menor fueron encontrados en una vivienda del corregimiento San Antonio de los Caballeros. Las primeras versiones indican que ambos habrían sido enterrados en el patio del inmueble, situación que hoy es materia de investigación por parte de la Fiscalía y el CTI.
En medio de las pesquisas, las autoridades también intentan establecer la relación que tendría un hombre hallado muerto en zona rural de Santander de Quilichao, Cauca, con este doble homicidio. Se trata de Marco Antonio Ramírez Alzate, quien, según versiones conocidas públicamente, sería la expareja sentimental de Mireyda y padrastro del niño.
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Aunque señalan al hombre como principal sospechoso del crimen, hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente su responsabilidad en los hechos. Sin embargo, investigadores adelantan labores para determinar si su muerte estaría relacionada con el caso.
Familiares de las víctimas habían iniciado una intensa búsqueda desde hace varias semanas, luego de perder todo contacto con madre e hijo.
Por ahora, la Fiscalía continúa recopilando pruebas y testimonios para esclarecer qué ocurrió realmente con Mireyda Ordóñez Ortiz y su hijo Camilo Alejandro Meneses Ordóñez.


