El expresidente aseguró que grupos armados estarían obligando a comunidades del Cauca a votar por Iván Cepeda y advirtió que incluso llenarían actas electorales sin que ciudadanos acudan a las urnas.
A pocas semanas de las elecciones presidenciales, el ambiente político en Colombia volvió a calentarse tras una fuerte denuncia realizada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien aseguró que grupos armados ilegales estarían interviniendo en el proceso electoral para favorecer al Pacto Histórico en varias regiones del país.
A través de un video difundido en sus redes sociales, el líder del Centro Democrático habló de una supuesta “imposición criminal” en el departamento del Cauca, donde —según afirmó— estructuras del ELN y disidencias de las FARC estarían presionando a las comunidades para votar por Iván Cepeda.
Uribe señaló específicamente a la columna Jaime Patiño y al ELN en el sur del Cauca, mientras que en el norte del departamento responsabilizó a las estructuras Jaime Martínez y Dagoberto Ramos de las disidencias armadas.
Pero una de las acusaciones que más revuelo generó fue la relacionada con presuntas irregularidades en zonas rurales de Santander de Quilichao.
“Estos grupos han llegado al extremo de que les tienen que entregar las actas electorales, las llenan a su amaño y los ciudadanos ni siquiera tienen que ir a votar”, denunció el exmandatario.
El expresidente pidió además intervención urgente de la Registraduría, la Procuraduría y organismos internacionales para vigilar el proceso electoral y evitar lo que calificó como una “corrupción electoral impuesta por narcoguerrillas”.


