Ofrecen desmonte de sus estructuras a cambio de beneficios de la justicia transicional.
A través de una carta firmada por autodefensas, los grupos emergentes de narcotráfico, ofrecen al gobierno de Gustavo Petro un “cese al fuego institucional” a cambio de encontrar una salida negociada en busca de la paz.
Según la carta, el alto el fuego comenzará el 7 de agosto, día en que asume el gobierno de Petro. Los firmantes incluyen las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo), el boque Virgilio Peralta (Caparros), los Rastrojos, los Shottas (Buenaventura), La Inmaculada (Tuluá) y los mexicanos de Quibdó.
La masiva también está respaldada por una larga lista de diferentes bloques y frentes de las antiguas AUC.
Entre las condiciones que plantean estos grupos paramilitares y narcotraficantes es que en lo posible nadie vaya a la cárcel, porque las consideran como una “universidad del crimen”, que no cumplen con el objetivo de la resocialización.
La carta se dio a conocer luego de que Roy Barreras, el nuevo presidente del Senado, planteara la posibilidad de dar a las “bandas criminales” nuevas oportunidades en el discurso inaugural de los representantes gubernamentales con pocas barreras en el Senado y la Cámara.
La misiva también fue enviada porque estas bandas criminales lanzaron una ofensiva contra miembros de la fuerza pública en diferentes puntos del país, particularmente en Antioquia, Córdoba y Bolívar, donde hubo un “plan pistola”, donde al parecer ofrecieron 20 millones de pesos por policías o soldados muertos.
