Unión Magdalena celebra su regreso a la Primera División con el apoyo masivo de su hinchada.
Santa Marta se vistió de fiesta para recibir al Unión Magdalena, que logró su anhelado ascenso a la Primera División del fútbol colombiano.
Desde las afueras del aeropuerto Simón Bolívar hasta la Plaza Bolívar, miles de hinchas acompañaron al equipo samario en una jornada marcada por la alegría, los cánticos y las caravanas que recorrieron las principales calles de la ciudad.
El equipo, dirigido por Jorge Luis Pinto, consiguió el ascenso tras una emocionante tanda de penales contra Llaneros, en Villavicencio. Con un marcador de 4-2 en los penales, luego de un tiempo reglamentario que terminó 1-0 a favor del equipo local, el Unión aseguró su lugar en la Liga 2025, dejando fuera de la pelea al Real Cartagena.
“Estamos agradecidos inmensamente por estos guerreros, que lucharon todo el año para devolvernos a la categoría en la que siempre debimos estar. Ahora toca trabajar para no volver a bajar jamás”, comentó emocionado Carlos Amaris, hincha fiel del equipo bananero.
El capitán del equipo, Cristian Sención, no ocultó su emoción y dirigió unas palabras al público: “Este momento es de ustedes, hinchas. Es un paso enorme para que el Unión vuelva a ser reconocido como un equipo grande. ¡Disfruten!”
En medio de las caravanas, que incluyeron motos, banderas y cánticos, la frase “¡Unión, sopla Ciclón!” resonó con fuerza, recordando la pasión inquebrantable de su afición. Entre los hinchas, Mauricio Escorcia expresó: “Gracias muchachos por adelantarnos los aguinaldos. Estamos cargados de alegría y listos para enfrentar lo que viene. La B es cosa del pasado”.
La celebración también tuvo su dosis de rivalidad, con mensajes dirigidos al Real Cartagena, uno de los equipos que quedó fuera del ascenso. “Somos de la A, siempre lo seremos. Que el Real Cartagena llore en otra parte”, exclamó entre risas Edgar Noguera, en medio de la fiesta.
El regreso del Unión Magdalena a la Primera División no solo enciende la pasión futbolera en Santa Marta, sino que también reafirma la capacidad del deporte para unir a una ciudad y mantener vivas sus tradiciones. Con este logro, el Ciclón Bananero vuelve a soplar fuerte en el fútbol colombiano, con la mira puesta en consolidar su lugar en la élite y seguir emocionando a su afición.
