Corpamag advirtió que los niveles actuales están cerca de los registros más bajos de las últimas décadas y alertó sobre el fortalecimiento del fenómeno de El Niño.
La temporada seca y la alta probabilidad de intensificación del fenómeno de El Niño mantienen en alerta a las autoridades ambientales del Magdalena, debido a la disminución del caudal del río Magdalena, situación que está afectando el ingreso natural de agua hacia los caños que alimentan la Ciénaga Grande de Santa Marta, especialmente en jurisdicción del municipio de Remolino.
De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag, el descenso del nivel del río ha impedido que el agua fluya por gravedad hacia caños como El Salado y El Burro, debido a la falta de lo que técnicamente se conoce como “gradiente hidráulico”, es decir, la diferencia de nivel necesaria para que el agua pueda desplazarse naturalmente.
La entidad explicó que este comportamiento hace parte de la dinámica natural del sistema río-ciénaga durante las temporadas secas; sin embargo, las condiciones actuales generan preocupación por la posible llegada de un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad durante el segundo semestre de 2026.
Según el análisis técnico realizado por Corpamag, basado en registros históricos entre 1980 y 2025, los niveles actuales del río en las entradas de los caños presentan una tendencia descendente y se encuentran muy cerca de los valores mínimos registrados en las últimas cuatro décadas.
La corporación advirtió que, de mantenerse esta tendencia, podría reducirse aún más el ingreso natural de agua hacia la Ciénaga Grande, afectando a fincas, parcelas y usuarios que dependen directamente de estos cuerpos hídricos y de sus conexiones hidráulicas.
Asimismo, el IDEAM y el Ministerio de Ambiente elevaron del 62 % al 82 % la probabilidad de consolidación del fenómeno de El Niño para el trimestre mayo-junio-julio de 2026. Los modelos climáticos también indican que hacia finales de año el fenómeno podría alcanzar una intensidad entre fuerte y muy fuerte, con una probabilidad cercana al 96 %.
Ante este panorama, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, emitió la Circular 028 de 2026 con lineamientos obligatorios de preparación y mitigación para enfrentar los posibles impactos de este evento climático.
Corpamag también aclaró que las compuertas instaladas en algunos caños funcionan únicamente como mecanismos complementarios de regulación hidráulica y no reemplazan el comportamiento natural del río Magdalena, por lo que el ingreso de agua depende principalmente de las variaciones del caudal.
Finalmente, la autoridad ambiental aseguró que continuará realizando monitoreo permanente al sistema hidrológico e informará oportunamente cualquier cambio relevante a las comunidades y usuarios del sector.


