Una familia en San Antero denuncia amenazas de muerte, daños a su vivienda y una prolongada ocupación irregular que ya completa cerca de nueve meses sin pago de arriendo.
El caso, que inicialmente correspondía a un contrato de arrendamiento, escaló a un escenario de conflicto que hoy involucra señalamientos por intimidación, violencia y deterioro del inmueble. Según relatan los propietarios, la inquilina identificada como Oriana Villa se habría negado a desalojar la vivienda pese a reiterados requerimientos.
De acuerdo con la denuncia, la situación dejó de ser exclusivamente económica. Los dueños aseguran que la propiedad presenta afectaciones estructurales y daños considerables, lo que agrava el impacto del incumplimiento en el pago del alquiler.
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El punto más crítico, afirman, se presenta al momento de solicitar la restitución del inmueble. En esos episodios, la mujer presuntamente reacciona de forma agresiva, con amenazas verbales y comportamientos que han generado temor por la seguridad de la familia.
Además, los afectados sostienen que cada intento de mediación o intervención se ve frenado por situaciones que dificultan el proceso. Señalan que la inquilina habría recurrido a acciones para evitar el desalojo, lo que mantiene el caso en un limbo legal y a los propietarios sin acceso a su vivienda.
Ante este panorama, la familia elevó un llamado a las autoridades locales para que intervengan de manera urgente y se logre una solución por la vía administrativa, argumentando que el caso trasciende lo civil y representa un riesgo.
Mientras tanto, en San Antero crece la preocupación entre propietarios de inmuebles, quienes advierten sobre la necesidad de mayores garantías legales en este tipo de situaciones y mecanismos más ágiles para resolver conflictos de arrendamiento.


