La fiscal denunció en la audiencia que se lleva a cabo, que el padre del indiciado la llamó y la tildó de estar al servicio de políticos.
Durante la audiencia de apelación que se desarrolla desde las 12:00 de mediodía, en contra de la decisión de la juez Olmis Cotes sobre la medida de aseguramiento hacia Enrique Vives en centro carcelario; la fiscal Diana María Quiñones denunció señalamientos.
Según manifestó Quiñones, el padre de Enrique Vives, conductor señalado de arrollar y matar a seis personas en Gaira, aseguró que Fiscalía, Procuraduría y la juez estaban al servicio de los ‘lacayos’.
“El día de ayer, siendo las 10:56 am recibí una llamada de una persona que se identificó como Alfredo Vives y me manifestó ser el padre de Enrique Vives Caballero, que no lo dejaban entrar a la URI que él iba a ver a su hijo”, comienza el relato de la fiscal.
Quiñones le explicó al padre de Enrique que él tenía unas restricciones a la libertad, por lo que no era posible permitir su ingreso a la URI de la Fiscalía.
“Me manifestó que cualquier cosa que me pasara medicamente, porque estaba enfermo, era responsabilidad de la Fiscalía, y también hizo otra manifestación que la Fiscalía, Procuraduría y la juez trabajábamos al servicio de los lacayos y los políticos”, agregó la fiscal.
Las palabras de Vives generaron molestias en los órganos de control presentes en la audiencia, dado que se estaba cuestionando su imparcialidad en la toma de decisiones frente a este caso.
“Yo le manifesté que nosotros no estábamos al servicio de ningún grupo político y no tenía por qué seguir escuchándolo y le colgué el teléfono”, dijo la funcionaria.
La conversación fue puesta en conocimiento del director seccional de Fiscalía para que tome cartas en el asunto.
Por su parte, la juez Olmis Cotes aseguró que las decisiones que se han tomado en el caso de Vive Caballero han sido imparciales y objetivas, basándose en las pruebas presentadas por los defensores.
