La incautación del petrolero Verónica por parte de Estados Unidos se convierte en el sexto buque vinculado a Venezuela detenido en el marco de la Operación Southern Spear, una ofensiva impulsada por el gobierno de Donald Trump contra el narcotráfico y el comercio petrolero sancionado en el Caribe.
La incautación del petrolero Verónica, confirmada por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, marca un nuevo episodio en la ofensiva marítima de Washington y representa el sexto buque vinculado a Venezuela detenido desde el inicio de las operaciones recientes en el Caribe.
De acuerdo con el comunicado oficial, el operativo se realizó antes del amanecer, cuando marines y marineros de la Fuerza Operativa Conjunta Southern Spear abordaron el buque cisterna sin que se registraran incidentes ni personas heridas. Las autoridades estadounidenses aseguraron que el Verónica operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente Donald Trump para embarcaciones sancionadas en la región.
“El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de forma adecuada y legal”, afirmó el Comando Sur, al justificar la intervención como parte de su misión para frenar actividades ilícitas en el hemisferio occidental.
Lea aquí: El lado oculto de una leyenda: graves denuncias ponen bajo la lupa a Julio Iglesias
El gobierno estadounidense sostiene que los buques interceptados forman parte de una “flota fantasma”, integrada por embarcaciones no reguladas que ocultan su origen para transportar petróleo de países bajo sanciones, entre ellos Venezuela, Irán y Rusia. Según Washington, estas operaciones violan de manera directa las restricciones impuestas por Estados Unidos.
Esta incautación se enmarca en una campaña declarada por Trump contra el narcotráfico en el Caribe, que posteriormente se enfocó en el control de los recursos petroleros venezolanos y en la presión política contra el entonces presidente Nicolás Maduro, derrocado a inicios de enero.
Desde entonces, Trump ha reiterado que Estados Unidos planea controlar indefinidamente los recursos petroleros de Venezuela, con el argumento de reconstruir una industria que, según su gobierno, se encontraba gravemente deteriorada.
La semana pasada, Estados Unidos también incautó un petrolero con bandera rusa, seguido durante más de dos semanas a través del Atlántico por un submarino ruso, hecho que fue condenado por Moscú y elevó las tensiones diplomáticas.
El Comando Sur difundió un video oficial del operativo, en el que se observa a agentes estadounidenses descender desde una aeronave hasta la plataforma del buque petrolero para ejecutar la incautación, destacando la eficacia de la Operación Southern Spear.


