La reconstrucción de los hechos reveló movimientos sospechosos, contradicciones y un operativo clandestino que terminó con el hallazgo de un cuerpo en una zona boscosa de Cundinamarca.
La desaparición y muerte de Yulixa Toloza se convirtió en uno de los casos más estremecedores registrados recientemente en Bogotá. Lo que comenzó como un procedimiento estético en un supuesto centro especializado terminó convirtiéndose en una cadena de hechos macabros que hoy tienen bajo investigación a varias personas y a un establecimiento clandestino.

Yulixa, estilista de 39 años y residente en el sector de Santa Lucía, en Bosa, fue vista por última vez el pasado 13 de mayo luego de practicarse una lipólisis láser con sedación en un local ubicado en el sector de Venecia, al sur de Bogotá.
Sin embargo, según el relato de una amiga cercana que la acompañó ese día, la mujer salió del procedimiento completamente desorientada, con dificultad para hablar y sin poder sostenerse por sí sola.
“Ella miraba como a la nada y casi no podía pronunciar palabras”, relató la testigo.
Las sospechas comenzaron cuando, pese al evidente estado crítico de la mujer, en el establecimiento insistían en que se había retirado “por voluntad propia”.
Con el paso de las horas aparecieron versiones aún más perturbadoras.
Testigos aseguraron que Yulixa habría sido sacada del lugar en un vehículo particular mientras permanecía en delicado estado de salud. Posteriormente, cámaras de seguridad permitieron rastrear el automóvil saliendo de Bogotá durante la madrugada.
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La investigación reveló movimientos extraños y contradicciones alrededor de la desaparición.
Mientras familiares la buscaban desesperadamente en hospitales y centros médicos, las autoridades descubrieron que nunca ingresó al Hospital de Meissen, pese a que inicialmente esa había sido la versión entregada por personas relacionadas con el establecimiento.
Días después, la historia tomó un giro aún más oscuro.
El martes 19 de mayo, unidades judiciales encontraron un cuerpo abandonado en una zona boscosa de la vereda La Naveta, entre Apulo y Anapoima, a unos 50 metros de la carretera.
Según los reportes preliminares, el cadáver presentaba características coincidentes con Yulixa Toloza.
Habitantes del sector aseguraron que horas antes del hallazgo un vehículo de la Fiscalía había permanecido en la zona realizando diligencias relacionadas con el levantamiento del cuerpo.
Mientras tanto, las investigaciones también permitieron ubicar en Cúcuta el vehículo en el que presuntamente fue trasladada la mujer tras salir del establecimiento clandestino.
Posteriormente, las autoridades confirmaron la captura en Venezuela de dos personas señaladas de estar vinculadas al caso y al funcionamiento del centro estético ilegal.
El caso volvió a poner bajo la lupa la proliferación de clínicas clandestinas en Bogotá y los riesgos de practicarse procedimientos médicos en lugares no autorizados.


