La familia asegura que rogó por un traslado urgente mientras el paciente luchaba por sobrevivir en una clínica de Soledad
La crisis del sistema de salud en Colombia vuelve a quedar bajo la lupa tras la muerte de Michael Meléndez Garizábalo, un joven oriundo de Nueva Venecia que, según denuncian sus familiares, pasó 10 días esperando una autorización médica que llegó demasiado tarde.
El menor de cinco hermanos permanecía internado en una clínica del municipio de Soledad luego de sufrir un accidente cerebrovascular que obligaba a una atención especializada de mayor complejidad.
De acuerdo con el relato de sus allegados, los médicos advirtieron desde el inicio que Michael necesitaba ser trasladado urgentemente para practicarle una cirugía que podría salvarle la vida.
Sin embargo, la autorización nunca llegó a tiempo.
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“Rogamos y suplicamos”
Durante más de una semana, la familia Meléndez asegura haber agotado todas las vías posibles para lograr que Nueva EPS aprobara el procedimiento.
Plantones, solicitudes y llamados desesperados hicieron parte de los intentos por acelerar el traslado.
“Rogamos, suplicamos, pedimos ayuda, hicimos de todo, pero la EPS nunca respondió”, manifestó entre lágrimas Mayra Meléndez, hermana del joven.
La familia sostiene que la espera terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo que Michael no logró ganar.
La autorización llegó cuando ya era tarde
Según denunciaron sus familiares, la orden de traslado finalmente fue emitida después de varios días de insistencia.
Pero para ese momento el estado de salud del joven ya era crítico.
El cuerpo de Michael no resistió más y falleció antes de recibir la intervención especializada que necesitaba.
Su muerte generó indignación entre familiares y conocidos, quienes cuestionan las demoras administrativas en casos donde cada hora puede definir la vida de un paciente.


