» El año pasado fue Roma que sacó al cuadro catalán después de tener 3 goles de ventaja.
El Liverpool fue protagonista de una hazaña en Anfield Road donde humilló 4-0 al Barcelona, tras haber caído en la semifinal de ida por 3-0 en el Camp Nou, y dejó en claro por qué es candidato a ganar la UEFA Champions League.
Los dirigidos por Jürgen Klopp, quien había anticipado que esto podía suceder, no contaron con dos de sus principales figuras, Mohamed Salah y Roberto Firmino, ausentes por lesión, pero sin embargo pudieron ante uno de los mejores equipos del planeta.
Dos dobletes de Divock Origi y Georginio Wijnaldum tumbaron a un Barça que fue superado en todo momento y que solo en algún compás de la primera parte pudo hacer daño a un Liverpool que fue un tornado incontrolable tras el descanso.
Klopp goleó a un Ernesto Valverde que queda muy tocado tras repetir la hecatombe vivida en Roma hace ahora un año. Entonces fue en cuartos, ahora en semifinales y, por eso, es todavía más dolorosa para el barcelonismo.
Origi marcó al minuto 6, pero fue hasta el complemento y en un abrir y cerrar de ojos, cuando Liverpool avisó de la crisis catalana. Georginio Wijnaldum, que ingresó en el entretiempo en lugar de Andrew Robertson, marcó a los 54 y 56 para empatar la serie y soñar con la remontada.
Los dos tantos fueron un golpe al corazón del Barcelona que se cayó a pedazos, perdió el control y se vio completamente desbordado por la situación, a pesar de quedar a un gol de la clasificación.
Así fue el Liverpool llegó al cuarto. Fue una picardía en un tiro de esquina de Alexander Arnold, que encontró dormida a toda la defensa del Barcelona y a Origi, solo en el área chica para definir el 4-0.
Ahora, el equipo inglés espera por Ajax o Tottenham que definen la otra semifinal, mañana en Ámsterdam.
