Las declaraciones de Rafael Martínez desataron un nuevo choque político alrededor de Carlos Caicedo, luego de denunciar una supuesta campaña de desprestigio financiada para atacar al líder de Fuerza Ciudadana. En la respuesta del periodista Santiago Ángel pidió que el exgobernador entregue sus dispositivos electrónicos para verificar los chats revelados en investigaciones sobre presuntos casos de acoso sexual.
El escándalo por los presuntos chats y denuncias de acoso sexual alrededor de Fuerza Ciudadana volvió a explotar públicamente. Esta vez el choque terminó escalando hasta un reto directo contra Carlos Caicedo: entregar su celular a la Fiscalía para que las autoridades determinen si las conversaciones divulgadas son reales o falsas.
La petición fue lanzada por el periodista de La FM, Santiago Ángel, luego de que el exgobernador Rafael Martínez denunciara públicamente una supuesta estrategia política y mediática para destruir la imagen del máximo líder de Fuerza Ciudadana.
La controversia volvió a abrir una grieta dentro del progresismo en Magdalena y revivió las tensiones entre antiguos aliados políticos que hoy se encuentran enfrentados públicamente.
El mensaje que volvió a prender el escándalo
Todo comenzó con una publicación de Rafael Martínez en su cuenta de X. En el mensaje, el exgobernador aseguró que existiría una operación financiada con recursos públicos para impulsar denuncias y ataques mediáticos contra Carlos Caicedo, utilizando como eje las acusaciones relacionadas con presuntos acosos sexuales.
Martínez mencionó directamente a exintegrantes de Fuerza Ciudadana que actualmente militan en el Pacto Histórico y lanzó fuertes acusaciones sobre supuestos intereses políticos detrás de las investigaciones periodísticas.
“Con el montaje de los supuestos acosos sexuales de Santiago Ángel, calumniar de nuevo a Carlos Caicedo con influencers y periodistas”, escribió el dirigente político en una de las partes más explosivas del pronunciamiento.
Las declaraciones rápidamente incendiaron redes sociales y desataron nuevas reacciones dentro del escenario político nacional.
“Que entregue el celular”
La respuesta de Santiago Ángel llegó poco después y fue igual de contundente.
El periodista pidió públicamente que Carlos Caicedo entregue sus dispositivos electrónicos a la Fiscalía para que sean sometidos a análisis forense y se pueda establecer la autenticidad de los chats divulgados en las investigaciones.
Según Ángel, si el exgobernador insiste en que las conversaciones son falsas y que existe un montaje político en su contra, la manera más rápida de esclarecer los hechos es permitir que las autoridades revisen directamente los equipos.
La propuesta terminó elevando todavía más la presión sobre el líder político de Fuerza Ciudadana.
Denuncias, chats y una investigación abierta
La polémica gira alrededor de investigaciones reveladas por La FM, donde varias mujeres señalaron presuntas conductas de acoso sexual y abuso de poder ocurridas durante administraciones relacionadas con Fuerza Ciudadana. El caso ya comenzó a moverse en escenarios judiciales.
Según información conocida en medios nacionales, la Fiscalía General de la Nación habría recibido denuncias formales relacionadas con estos hechos, mientras la Procuraduría abrió una indagación preliminar para revisar las acusaciones conocidas públicamente.
El escándalo también amenaza con impactar directamente las alianzas políticas dentro del progresismo, especialmente en un momento donde diferentes sectores buscan consolidar acuerdos de cara al panorama electoral.
Caicedo insiste en que todo es un montaje
Carlos Caicedo ha negado públicamente las denuncias y sostiene que existe una estrategia política para afectar su imagen.
El exgobernador asegura que detrás de las acusaciones hay intereses encaminados a sabotear alianzas y golpear a Fuerza Ciudadana dentro del escenario nacional.
Sin embargo, mientras el cruce de acusaciones crece entre periodistas, dirigentes y antiguos aliados políticos, la presión sobre el caso también aumenta.
Porque el escándalo dejó de quedarse solamente en redes sociales.
Ahora la discusión gira alrededor de chats, denuncias formales, investigaciones abiertas y una pregunta que empieza a golpear con más fuerza el escenario político del Magdalena: si los mensajes existen realmente, quién dice la verdad y qué podría encontrar la Fiscalía dentro de esos celulares.


