Comunidades kogui retomaron el control del acceso en El Zaino, reabrieron el paso turístico y comenzaron a regular el ingreso, pese al cierre oficial decretado por el Gobierno Nacional por razones de seguridad.
El acceso al Parque Nacional Natural Tayrona volvió a abrirse este miércoles, no por decisión del Gobierno, sino por acción directa de las comunidades indígenas kogui que habitan el territorio ancestral. En el sector de El Zaino, líderes y miembros del cabildo se instalaron desde temprano y permitieron nuevamente el ingreso de visitantes, en abierta oposición al decreto de cierre temporal expedido el 17 de febrero por el Ministerio de Ambiente.
La reapertura se dio en medio de una protesta pacífica, impulsada por el inconformismo de las comunidades frente a recientes intervenciones realizadas dentro del área protegida. Según los voceros indígenas, las acciones incluyeron demoliciones e intervenciones que afectaron espacios vinculados a sus actividades económicas, lo que consideran una vulneración directa a su permanencia en el territorio.
Esto opinan nuestros hermanos mayores
Atanasio Moscote, gobernador del Cabildo Kogui en el Magdalena, aseguró que la movilización no busca confrontación, sino reconocimiento. “Estamos aquí en propuesta pacífica. No han querido reconocernos como autoridades en el territorio. Se están vulnerando derechos al trabajo y a la vida. Requerimos al director de Parques, a la Presidencia y a los entes de control para verificar acuerdos y garantías”, afirmó.
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Comunidad Kogui tomó el control de lo que es suyo
Durante la jornada, los indígenas no solo permitieron el acceso, sino que asumieron el control del ingreso en El Zaino. Allí comenzaron a organizar el flujo de visitantes y a realizar cobros relacionados con el seguro y el acceso, funciones que tradicionalmente han estado bajo la coordinación de las autoridades del sistema de parques nacionales.
Cierre del Tayrona
El cierre del Tayrona había sido ordenado por el Gobierno Nacional bajo el argumento de preservar la seguridad y el orden público dentro del área protegida. Sin embargo, la reapertura impulsada por las comunidades evidencia una creciente tensión entre las decisiones institucionales y la autonomía que reclaman los pueblos indígenas sobre su territorio ancestral.
Las comunidades kogui insisten en que la solución pasa por un modelo de coadministración del parque, en el que puedan participar directamente en las decisiones y en el manejo del área. Mientras tanto, el Gobierno no ha emitido un pronunciamiento oficial frente a esta reapertura, y el futuro inmediato del acceso al Tayrona permanece en un escenario de incertidumbre.


