En medio del llanto y la tristeza, familiares de Pedro Joaquín Cuello Barros de 36 años de edad, uno de los hombres que fue encontrado muerto en zona rural del municipio de Algarrobo, Magdalena, aseguran que la víctima no era ningún delincuente, y que mucho menos se dedicaba a robar ganado como señalan algunas personas.
En una entrevista realizada a través de “Ospipe Informa”, la madre del hombre, quien no quiso revelar su nombre por seguridad, contó que Cuello Barros se encontraba desaparecido hace 5 días, después ser citado vía telefónica por desconocidos en una finca del corregimiento de Papayal, lugar donde fue encontrado el cuerpo con signos de tortura.
“Mi hijo no tenía problemas con la justicia como dicen muchos, él era muy querido en el pueblo y no debía nada”, aseguró la madre, quien no ha tenido duelo porque aún no se esclarece el asesinato.
A las afueras de medicina legal y a la espera de la entrega del cuerpo, los familiares de Pedro Cuello piden a las autoridades que se haga justicia y se capturen a las personas que cometieron el atroz crimen.
Junto al cuerpo de Pedro Joaquín, fue hallado muerto otro hombre por un campesino que trabaja en una finca cercana al lugar, en una trocha que conduce al predio Plan Parejo, ubicada entre el municipio de Algarrobo y el corregimiento de Papayal.
Según el reporte de las autoridades, las dos personas fueron encontradas con quemaduras en el cuerpo, sus rostros totalmente desfigurados y sus extremidades atadas.
