La ofensiva militar en Quebrada del Sol, dirigida contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, desató enfrentamientos, bloqueos y fuertes cuestionamientos de comunidades de la zona por las consecuencias sobre la población indígena.
La operación militar adelantada por el Ejército Nacional en Quebrada del Sol, en la Sierra Nevada de Santa Marta, que tenía como objetivo golpear a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACSN), conocidas como ‘Los Pachencas’, terminó generando una grave preocupación por la situación de las comunidades indígenas que habitan este territorio.
Los combates se desarrollaron en una zona con presencia de comunidades kogui y arhuacas, lo que provocó denuncias sobre el riesgo al que habría quedado expuesta la población civil durante el desarrollo de la ofensiva. Reportes conocidos durante la operación señalaron que las detonaciones y enfrentamientos se escucharon cerca de territorios indígenas y del colegio Mulkwakungui.
La operación que desató una crisis en la Sierra
La ofensiva fue desplegada contra estructuras de las ACSN en el sector de Quebrada del Sol. El Ejército informó posteriormente que durante los combates fueron incautados siete fusiles, armas cortas, un mortero, municiones, drones y material de intendencia.
Sin embargo, mientras las autoridades presentaban resultados de la operación, en las comunidades de la zona aumentaba la preocupación por las consecuencias del enfrentamiento.La Alcaldía de Santa Marta incluso activó un Puesto de Mando Unificado y solicitó medidas para proteger a la población y garantizar la movilidad en el corredor vial.
Denuncian afectaciones a comunidades indígenas
Las denuncias de líderes indígenas pusieron el foco sobre la población que quedó en medio de la confrontación.
En medio de esta situación, familiares y comunidades han señalado que indígenas habrían perdido la vida durante la operación, una circunstancia que deberá ser esclarecida mediante las investigaciones correspondientes y los reportes oficiales de Medicina Legal y las autoridades competentes.
Este punto resulta especialmente sensible porque el Ejército ha sostenido que la operación tenía un objetivo militar claramente definido y que no se puso en riesgo deliberadamente a comunidades indígenas.


