Con los ojos aguados a punto de llorar, un dolor profundo en la espalda, pero llena de valentía para que su hija no le vea derrotada, Leidaly Rojas, madre de Mileydi Rojas Leal, una niña de 9 años, que sufre una extraña enfermedad degenerativa, cuenta como es el diario vivir sin servicios médicos y dificultades económicas luego de su llegada a Santa Marta, huyendo de los problemas sociales de Venezuela.
La mujer que junto a su esposo y sus dos hijos, entre ellos, la menor Mileydi, que sufre hidrocefalia, viven en la parte alta del barrio El Pantano, donde residen desde hace meses, cuando decidieron dejar a un lado su hogar, su familia, su vida, por culpa de un régimen que acabó con la economía de su país, pero jamás con sus sueños.
A pesar que su esposo encontró ocuparse como albañil en Santa Marta, la situación económica no es la mejor y la salud de Mileydi, se deteriora, cosa que se ha convertido en su principal preocupación y azote a su espalda y corazón, cada vez que le toca batallar para subir y bajar el cerro donde vive, para llevar y traer a su niña del colegio.
Sin duda una de las peores situaciones que le ha tocado enfrentar a Mileydi en su corta edad, es tener que subir y bajar la parte alta del sector en los brazos de su mamá, sobre todo cuando tiene que dirigirse a su colegio para adelantar sus labores académicas.
UNA LAMENTABLE ENFERMEDAD
De acuerdo con lo dicho por la madre angustiada a SANTA MARTA AL DÍA, la menor padece desde su nacimiento ‘Mielomeningocele’, un defecto del tubo neural en el cual los huesos de la columna no se forman totalmente, lo que le ha ocasionado graves daños neuronales, entre ellos, hidrocefalia, discapacidades motrices, estrabismo y displacía.
La situación para Mileydi cada día empeora más, y la incertidumbre invade a sus padres, puesto que primordialmente necesita una operación urgente en su cadera que le permita mejorar su condición física.
Desde el mes de agosto del año pasado la mamá de Mileydi viene pidiendo atención a la salud de su hija, pero hasta el momento no ha recibido ningún tratamiento médico en la capital del Magdalena, el cual es negado por la afiliación a EPS que tiene en el vecino país.
NECESITA UNA SILLA DE RUEDAS
La mayoría del tiempo a Mileydi le toca estar sentada en una silla. Su enfermedad no ha sido impedimento para ser organizada, ni tampoco un obstáculo para desarrollar ciertas capacidades en la vida estudiantil que lleva. Cursa tercer grado de primaria y se considera una niña muy inteligente, tanto así que fácilmente puede realizar operaciones matemáticas, ejercicios de lectura y escritura.
“A veces me da dolor en las piernas y caderas cuando camino mucho. Mi papá antes de irse a trabajar me lleva al colegio algunas veces”, dijo Mileydi. Mientras tanto no pierde las esperanzas de poder recibir algún día una silla de ruedas, el mejor regalo que anhela para poder trasladarse con más facilidad al colegio.
“Me frusta como madre no poder cubrir todas sus necesidades, ya que es bastante difícil. Ella tenía un tratamiento bastante completo en Venezuela, y asistía a sus controles médicos; mi esposo es el que sale a buscar el pan de cada día, y yo me quedo acá en la casa atendiendo a mi hija”, expresó Leidaly Rojas, su madre.
La madre angustiada le pide a la comunidad samaria, a los líderes, a las personas de buen corazón una ayuda para conseguir una silla de ruedas y servicios médicos que ayuden a aminorar el eterno sufrimiento de su hija.
Quienes quieran apoyar a Milaydi, pueden mancar a su madre al número 304 6116652 o a través de SANTA MARTA AL DÍA al 3145679586.
Su enfermedad no ha sido impedimento para ser organizada, ni tampoco un obstáculo para desarrollar ciertas capacidades en la vida estudiantil que lleva. Cursa tercer grado de primaria y se considera una niña muy inteligente, tanto así que fácilmente puede realizar operaciones matemáticas, ejercicios de lectura y escritura.