La crisis de abastecimiento de agua potable que enfrenta Santa Marta exige soluciones concretas y decisiones responsables.
Por eso, la senadora del Pacto Histórico Isabel Zuleta recorrió el barrio San Martín y el sector Pescaito del norte de la ciudad, donde escuchó a las comunidades y conoció de primera mano las dificultades que enfrentan a diario las familias para acceder al agua.
La acompañaron Abraham Katime, dirigente progresista y líder de Un Pacto por Santa Marta, y varios líderes comunitarios, sociales y pescadores que expusieron las carencias que viven distintos sectores de la ciudad frente a la falta de acceso permanente al recurso hídrico.
Durante el recorrido, Zuleta anunció que hará seguimiento desde el Congreso a los recursos y proyectos destinados a garantizar el abastecimiento de agua potable para Santa Marta, y advirtió sobre el riesgo de que decisiones irresponsables retrasen una solución que la ciudad lleva décadas esperando.
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“Son más de 730 mil millones de pesos que dejó el gobierno del presidente Gustavo Petro; venimos aquí a defender esa plata, porque es para el abastecimiento hídrico de la población pobre de Santa Marta. Merece ser respetada”, afirmó la senadora, quien también cuestionó las actuaciones de la administración distrital frente al proyecto y fue directa sobre el costo humano de la demora.
“Todos ustedes saben qué es un mes sin agua. Llevamos un mes de retraso por el chistecito de Abelardo de la Espriella, que no sabe qué es tener sed. La gente sí sabe qué es tener sed”, señaló. Para la senadora, la crisis del agua no puede seguir siendo escenario de disputas políticas mientras las comunidades cargan con las consecuencias de no tener el servicio.
Entre las alternativas planteadas está el proyecto de desalinización de agua de mar, que busca ampliar las fuentes de abastecimiento de la ciudad tratando agua disponible en el territorio hasta hacerla apta para el consumo humano. Su ejecución está proyectada en aproximadamente tres años y apunta a resolver de manera estructural el déficit histórico de la ciudad.
Por su parte, Abraham Katime destacó que la búsqueda de una solución logró reunir a sectores con profundas diferencias políticas alrededor de un propósito común.
“Aquí el presidente Petro lideró un pacto verdadero y auténtico por resolver el problema de agua potable que llevaba 80 años aplazado”, afirmó. Katime recordó que esta ruta quedó incorporada en un CONPES y defendió su carácter de política de Estado: “Un CONPES se respeta. Aquí, cualquiera que sea presidente de Colombia, alcalde de Santa Marta o autoridad ambiental, debe respetarlo”.
El dirigente insistió en que la crisis del agua afecta a toda la ciudad sin distinción de sectores sociales. “El agua no tiene color político. El 80% de los samarios sufrimos problemas de agua y aquí nadie se salva, desde el estrato uno hasta el seis”, manifestó.
La senadora Isabel Zuleta reiteró que seguirá haciendo seguimiento desde el Congreso y acompañando a las comunidades en la defensa de los recursos y de las soluciones proyectadas para la ciudad. El agua no puede seguir siendo una promesa aplazada ni una decisión sometida a intereses coyunturales: es un derecho, y desde el Senado se hará respetar.


