La caída parcial de estructuras en Penonomé, las grietas en edificios y las evacuaciones marcaron la emergencia. También se reportaron daños en viviendas y afectaciones temporales en algunos servicios, mientras las autoridades evaluaban el alcance del sismo.
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes 9 de octubre, con epicentro cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, y una profundidad reportada de 12,6 kilómetros. El movimiento telúrico provocó daños en edificaciones de varias zonas del país, especialmente en Penonomé, donde se reportaron estructuras parcialmente colapsadas y personas heridas.
Entre las afectaciones más relevantes figura el derrumbe parcial de una sección del antiguo Hotel Dos Continentes, así como la caída de parte de una torre de la Catedral San Juan Bautista. También se reportaron daños en la sede de la Gobernación, grietas en la capilla de San Antonio y afectaciones en otras estructuras residenciales.
Edificios afectados y personas heridas
El Mercado Público de Penonomé también presentó daños estructurales y se informó de al menos una persona herida en ese lugar. En el Hospital Aquilino Tejeira aparecieron grietas, por lo que el personal evacuó preventivamente a pacientes y bebés mientras se revisaban las condiciones del inmueble.
Las autoridades reportaron afectaciones en Chitré, capital de Herrera, y en sectores de la provincia de Los Santos. Además, residentes de distintas zonas salieron de sus viviendas, comercios, escuelas y oficinas ante el temor de nuevos movimientos sísmicos.
Hasta los primeros reportes disponibles no se había confirmado un balance definitivo de fallecidos ni una cifra consolidada de damnificados. Las evaluaciones de las estructuras y de las condiciones de seguridad continuaban, por lo que el alcance total de los daños todavía estaba por establecerse.
Evacuaciones y afectaciones en servicios
En Ciudad de Panamá, el temblor provocó evacuaciones preventivas de edificios, mientras que se reportaron interrupciones temporales de servicios, entre ellas la suspensión de operaciones del Metro y del aeropuerto internacional de Tocumen. También se informaron cortes de energía en sectores de provincias como Herrera, Coclé y Chiriquí.
El movimiento fue percibido incluso en San José, capital de Costa Rica. Tras el sismo principal se registraron réplicas que mantuvieron la preocupación entre los habitantes, muchos de los cuales permanecieron fuera de sus casas y edificios por temor a nuevos desprendimientos.


