En el marco de la Semana Santa, Corpamag y la Diócesis de Santa Marta lideran una campaña ambiental que busca frenar el uso de la palma de cera durante el Domingo de Ramos, mediante la entrega de más de 3.000 árboles nativos y frutales en distintos municipios del Magdalena.
Con el objetivo de promover un Domingo de Ramos sostenible y fortalecer la protección de la palma de cera, la Corpamag y la Diócesis de Santa Marta pusieron en marcha una estrategia conjunta que busca transformar las prácticas tradicionales de la Semana Santa en el departamento del Magdalena.
La iniciativa, denominada “Nuestra fe cuida y protege la creación”, contempla la entrega de más de 3.000 árboles de especies nativas y frutales, los cuales serán distribuidos el próximo 29 de marzo en iglesias y parroquias de diferentes municipios. Esta acción pretende ofrecer alternativas responsables que contribuyan a la conservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de la cultura ambiental en las comunidades.
Lea aquí:
De acuerdo con la autoridad ambiental, la campaña responde a la presión que enfrenta la palma de cera, una especie protegida y de crecimiento lento, cuya extracción está prohibida en Colombia. Este árbol es clave para la supervivencia de especies emblemáticas como el loro orejiamarillo y la cotorra de Santa Marta, aves que dependen de este ecosistema para su hábitat.
Las jornadas de entrega se desarrollarán en municipios como Ciénaga, Fundación, Pivijay, Plato y Santa Bárbara de Pinto, así como en distintos sectores del Distrito de Santa Marta, incluyendo parroquias tradicionales y la Catedral Basílica. En estos espacios, los fieles recibirán árboles como alternativa simbólica durante las celebraciones religiosas.
Entre las especies que serán distribuidas se encuentran cedro, mango, guanábana, caoba, roble rosado, cañaguate y palma de areca, entre otras, representativas de ecosistemas estratégicos del departamento. Con ello, se busca incentivar la siembra y reducir el uso de flora proveniente del tráfico ilegal.
Desde la Diócesis, se destacó que esta articulación interinstitucional refleja un compromiso de fe con el cuidado del medio ambiente. La Iglesia ha respaldado estas acciones alineadas con el mensaje del papa Francisco sobre la protección de la “casa común”, promoviendo una espiritualidad que reconoce la conexión entre el ser humano y la naturaleza.
Adicionalmente, se han desarrollado jornadas pedagógicas y mensajes de sensibilización en las parroquias, con el fin de generar conciencia entre los feligreses y evitar prácticas que afecten los recursos naturales durante esta temporada religiosa.
Finalmente, las autoridades invitaron a la ciudadanía a vivir una Semana Santa en armonía con la naturaleza, adoptando prácticas sostenibles y entendiendo la siembra de árboles como un acto de fe y responsabilidad ambiental.


