En el marco del Día Nacional del Defensor de Familia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Santa Marta rindió homenaje a Dora Luz López Cayón, una mujer que durante 33 años ha dedicado su vida a la protección y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes en distintas regiones del país.
Oriunda de Santa Marta, abogada de profesión y defensora por vocación, Dora Luz ha sido una presencia cercana del Estado en territorios donde la institucionalidad era casi inexistente y donde cientos de menores crecían en medio del abandono, la violencia y la vulneración de sus derechos.
Una vocación que nació del servicio
Aunque nació a orillas del mar Caribe, su camino como defensora comenzó lejos de casa, en Chaparral, Tolima, a donde llegó por el traslado laboral de su esposo. En ese momento ejercía como abogada litigante, pero pronto identificó la falta de orientación y acompañamiento institucional para muchas familias.
Sin que existiera un defensor de Familia en la zona, empezó a atender casos y orientar procesos de manera voluntaria, sin cobrar honorarios. Su compromiso fue tan evidente que el centro zonal la motivó a postularse formalmente al cargo. Así inició una trayectoria que hoy supera las tres décadas de servicio continuo.

Una labor que transforma vidas
El ejercicio de defensor de Familia no ha sido sencillo. Dora Luz reconoce que ha enfrentado historias dolorosas de maltrato, abandono y vulneración de derechos que dejan huella. Sin embargo, también ha sido testigo de profundas transformaciones.
Niñas y niños que lograron salir de la calle, adolescentes que superaron el consumo de sustancias, jóvenes que reconstruyeron su proyecto de vida y familias que encontraron caminos de reconciliación, hacen parte de las historias que han dado sentido a su labor.
Para ella, cada caso ha sido un acompañamiento humano y cercano. “A los chicos los tratamos como si fueran nuestros hijos”, afirma, destacando el vínculo afectivo que muchas veces se crea con quienes acompaña.
Proteger la niñez es construir país
Dora Luz resume su misión en una frase contundente: proteger a la niñez es prevenir la violencia desde la raíz. Garantizar sus derechos hoy es abrirles oportunidades, devolverles seguridad y permitir que construyan un futuro digno.
Su historia refleja el compromiso permanente de los defensores de Familia en cada territorio de Colombia: ser presencia, apoyo y garantía de derechos para las comunidades.
En este Día Nacional del Defensor de Familia, el ICBF no solo reconoce una trayectoria profesional, sino una vida entera dedicada a cuidar, proteger y acompañar a quienes más lo necesitan.
Porque cuando la niñez tiene futuro, el país también lo tiene.


