La ciudad vivirá el 25 y 26 de abril una hackathon de 30 horas continuas donde 70 builders organizados en 14 equipos desarrollarán soluciones para retos empresariales reales. Un paso importante para el desarrollo de nuevas tecnologías en la capital del Magdalena.
Santa Marta está por vivir una escena que hasta hace poco parecía improbable: uno de los lugares más históricos y simbólicos de Colombia se convertirá en sede de un evento de vanguardia tecnológica. La Quinta de San Pedro Alejandrino, referente de la memoria nacional, recibirá durante 30 horas continuas a 70 jóvenes que no llegarán a escuchar discursos, sino a construir soluciones.
El próximo 25 y 26 de abril se realizará Samatech: la primera hackathon de Santa Marta, que reunirá a desarrolladores, diseñadores y emprendedores en torno a retos reales del sector empresarial. Serán 14 equipos trabajando contra el tiempo para diseñar prototipos funcionales y responder a problemas concretos del territorio.
La respuesta a la convocatoria fue una noticia en sí misma: los cupos se agotaron en apenas 36 horas. Ese dato no solo habla del interés por participar en un evento de este formato, sino de una realidad que durante años ha sido subestimada: en Santa Marta sí hay talento, hay capacidades y hay una generación que está lista para asumir desafíos de alto nivel cuando encuentra escenarios serios para hacerlo.
Uno de los aspectos más llamativos del encuentro será la presencia de mentores de talla nacional e internacional que llegarán a la ciudad para acompañar a los equipos. Se trata de empresarios, fundadores y líderes del ecosistema tecnológico que han decidido venir con recursos propios para aportar su experiencia al talento samario. En un momento en que muchas regiones todavía esperan validación externa, que estos perfiles hagan esa apuesta por Santa Marta tiene un valor simbólico y estratégico enorme.
Le puede interesar: “¿Cuál paz?”: Paloma Valencia estalla contra Iván Cepeda por fiestas en cárcel y lanza dura advertencia sobre la seguridad del país
No es un gesto menor. Durante años, los jóvenes con perfil tecnológico han tenido que salir de la ciudad para encontrar conexiones, mentoría y oportunidades. Esta vez ocurre algo distinto: el ecosistema viene a Santa Marta. Y lo hace porque empieza a reconocer que aquí hay una base real sobre la cual construir.
Le puede interesar: De las aulas al rescate del río: estudiantes de Bonda sembraron vida en el Manzanares y se convirtieron en guardianes del territorio
La hackathon también marca un punto de inflexión en la manera en que la ciudad se proyecta. Santa Marta ha sido históricamente reconocida por su valor patrimonial, turístico y cultural. Ahora empieza a abrir una nueva conversación: la de una ciudad capaz de poner su historia en diálogo con el futuro, y de usar escenarios profundamente simbólicos como plataforma para activar talento, empresa e innovación.
La primera hackathon de Santa Marta no debe leerse solo como una novedad de agenda. Es una señal. Una muestra de que la ciudad puede empezar a ocupar un lugar más visible en el mapa de la tecnología y la innovación en Colombia, no desde el discurso, sino desde la acción.


