El defensor samario pasó de ser considerado uno de los mejores centrales del país a quedar fuera de los convocados en medio de críticas, expulsiones y rumores de salida.
La situación de Jermein Peña en el Junior de Barranquilla parece estar cada vez más complicada. Lo que hace unos meses era reconocimiento, liderazgo y cariño de la hinchada, hoy se convirtió en cuestionamientos, presión interna y rumores de salida.
El defensor samario vive uno de los momentos más difíciles desde su llegada al club barranquillero, en una temporada marcada por errores, críticas y pérdida de protagonismo dentro del equipo.
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La tensión alcanzó su punto más alto el pasado martes durante el partido ante Sporting Cristal por la Copa Libertadores, cuando Peña fue expulsado tras una agresión en una jugada dividida, en un encuentro que terminó con derrota 2-0 para el conjunto tiburón.
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La acción generó una fuerte reacción de los aficionados, quienes inundaron las redes sociales pidiendo su salida inmediata del club. Pero la presión no habría quedado solo afuera.
Desde Barranquilla se habla de un ambiente incómodo dentro del camerino, especialmente después de las declaraciones del arquero Mauro Silveira, quien calificó la acción como irresponsable y dejó entrever que el tema sería discutido internamente.
En medio de ese panorama, el técnico Alfredo Arias decidió dejar al defensor fuera de la convocatoria para el compromiso frente al Deportivo Pasto, aumentando aún más las versiones sobre una posible ruptura definitiva.


