Mientras continúan las labores de rescate por el devastador terremoto en Venezuela, aumentan las denuncias sobre la acumulación de cuerpos sin vida en algunas zonas afectadas. Habitantes y rescatistas advierten que la falta de capacidad para su traslado podría derivar en una emergencia de salud pública.
A medida que avanzan las labores de búsqueda entre los escombros, la tragedia en Venezuela adquiere una nueva dimensión.
Además del creciente número de víctimas, comienzan a surgir preocupaciones por la permanencia de cuerpos recuperados sin vida en sectores afectados, donde, según testimonios de rescatistas y habitantes, la capacidad para su traslado e identificación ha sido superada.
En videos y publicaciones difundidas desde las zonas más golpeadas por el terremoto, ciudadanos aseguran que algunos cadáveres permanecen a la espera de ser retirados por las autoridades debido al colapso de los servicios forenses y funerarios.
Esta situación, afirman, ha comenzado a generar fuertes olores y preocupación entre la población.
De acuerdo con esas versiones, voluntarios y equipos que participan en la emergencia han solicitado con urgencia cal y formol para ayudar en la preservación temporal de los cuerpos mientras se realizan los procesos de identificación y disposición, aunque hasta el momento las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre estas solicitudes.
Preocupa un posible riesgo sanitario
Especialistas en gestión de desastres señalan que, tras eventos de gran magnitud, el manejo oportuno de los cuerpos es fundamental para garantizar condiciones adecuadas de salubridad, facilitar la identificación de las víctimas y brindar una respuesta digna a sus familiares.
Mientras continúan las operaciones de rescate, habitantes de las zonas afectadas insisten en la necesidad de reforzar el apoyo logístico con más personal, vehículos especializados, insumos y equipos que permitan acelerar tanto la recuperación de víctimas como la atención de la emergencia.
La tragedia sigue evolucionando y las autoridades mantienen las labores de búsqueda en distintos puntos del país, mientras miles de familias continúan esperando noticias de sus seres queridos.


