El presidente cuestionó el aumento del pollo asado, criticó al Banco de la República por su manejo de la inflación y llamó a los trabajadores a movilizarse para defender el salario mínimo vital y el precio de los alimentos.
El precio del pollo asado se convirtió en el punto de partida de una nueva crítica del presidente Gustavo Petro al costo de vida en Colombia. Según expuso, el producto habría pasado de 38.000 a 42.000 pesos, un aumento de 5.000 pesos que, a su juicio, termina golpeando directamente el bolsillo de las familias.
Petro sostuvo que el encarecimiento de los alimentos está reduciendo el impacto del incremento del llamado salario mínimo vital y aseguró que el comportamiento de los precios debería ser tenido en cuenta para definir el salario del próximo año.
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En medio de su pronunciamiento, el mandatario también lanzó duras críticas contra el gerente del Banco de la República, a quien cuestionó por atribuir parte del aumento de los precios de los alimentos al comportamiento del salario mínimo.
Para Petro, el problema tiene otras causas. Señaló entre ellas la crisis climática, las dificultades para aumentar la producción agrícola, las tasas de interés y el incremento de algunos insumos utilizados por el sector agropecuario.
El presidente llevó su planteamiento más allá de la discusión económica y advirtió sobre un escenario que calificó como grave para Colombia y el mundo. “Colombia está muriendo y la humanidad muere con ella”, afirmó en su mensaje.
Al final de su pronunciamiento, Petro hizo una convocatoria concreta: llamó a la ciudadanía a salir a las calles el próximo 14 de octubre para defender el salario mínimo vital y el acceso a los alimentos.
“Le corresponde al pueblo trabajador salir a la calle a luchar por su salario y su comida”, manifestó el mandatario al anunciar la movilización.


