El señalado jefe criminal fue ubicado en un exclusivo apartamento de Pozos Colorados, donde se ocultaba junto a su pareja mientras coordinaba operaciones de narcotráfico y extorsión en varios países.
Lo que parecía una estancia tranquila en la costa Caribe terminó en captura internacional. Jorge Luis Páez Cordero, alias ‘Cucaracho’, uno de los presuntos cabecillas del Tren de Aragua, fue detenido el 24 de febrero en un apartamento de alta gama en el sector de Pozos Colorados, en Santa Marta, tras un operativo conjunto entre autoridades colombianas e internacionales.
El procedimiento fue ejecutado por unidades especializadas del Gaula, comandos Jungla, la Fiscalía General de la Nación y agentes de la DEA, luego de un seguimiento que permitió confirmar su ubicación exacta dentro de la capital del Magdalena.
Alias ‘Cucaracho’ no fue capturado por azar. Las autoridades llevaban meses tras su rastro. El seguimiento incluyó labores de inteligencia, monitoreo de sus movimientos y la vigilancia indirecta de su entorno cercano, especialmente de la mujer con la que convivía en el inmueble donde finalmente fue sorprendido.
El operativo se desarrolló sin que el señalado cabecilla pudiera reaccionar. Los uniformados ingresaron al apartamento y ejecutaron la orden de captura, poniendo fin a su permanencia en Colombia, país que utilizaba como punto estratégico para coordinar actividades criminales en la región.
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Sobre Páez Cordero pesaba una circular roja de Interpol solicitada por Venezuela, donde es requerido por delitos como tráfico de estupefacientes, asociación para delinquir, tráfico ilegal de armas y financiamiento al terrorismo.
De acuerdo con las investigaciones, alias ‘Cucaracho’ tenía un rol clave dentro del Tren de Aragua y era considerado hombre de confianza de alias ‘Niño Guerrero’, máximo líder de esta organización criminal transnacional.
Las autoridades lo señalan como uno de los responsables de coordinar el envío de cargamentos de droga desde Colombia y Venezuela hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa, además de participar en redes de extorsión, secuestro y lavado de activos que financiaban la expansión de la estructura.
Durante el allanamiento fueron incautados varios teléfonos celulares y dispositivos electrónicos que ahora serán analizados por los investigadores, con el objetivo de identificar redes de apoyo, rutas financieras y otros integrantes de la organización criminal.
La captura representa un golpe significativo contra el Tren de Aragua, una estructura de origen venezolano que ha extendido su presencia en múltiples países del continente y que ha sido vinculada a delitos como narcotráfico, extorsión y terrorismo.
Tras su detención, Páez Cordero quedó a disposición de las autoridades competentes mientras avanzan los trámites judiciales y el proceso que podría derivar en su extradición para responder por los cargos que enfrenta.
La operación también envía un mensaje claro: las autoridades mantienen activas las acciones contra organizaciones criminales transnacionales que intentan utilizar ciudades como Santa Marta como refugio para evadir la justicia internacional.


