El cansancio de los comerciantes frente a las amenazas y las extorsiones estaría llegando a un punto límite.
Un nuevo hecho de violencia se registró en el barrio Las Malvinas, en el suroccidente de Barranquilla, donde un joven que presuntamente llegó a extorsionar a un tendero terminó muerto luego de recibir varios disparos, al parecer, por parte del comerciante.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la difícil situación que enfrentan los comerciantes, quienes viven bajo constantes amenazas de estructuras delincuenciales que les exigen dinero y los intimidan con represalias, incluso con asesinarlos si se niegan a pagar.
El temor y la desesperación estarían llevando a algunos comerciantes al límite, en medio de una problemática que sigue afectando sus negocios y la tranquilidad de sus familias.
La situación genera preocupación por el riesgo de que la violencia escale aún más y los comerciantes sientan que no tienen otra salida frente a quienes los amenazan.
“O somos nosotros o son ellos”, parece resumir el sentimiento de quienes aseguran estar cansados de vivir bajo el miedo y la presión de la delincuencia.
Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho y determinar las responsabilidades correspondientes.



