Expertos y gremios del sector advierten que el país enfrenta un panorama energético complejo debido a la disminución de las reservas de gas natural, el incremento de las importaciones y las posibles alzas en las tarifas para hogares e industrias.
La creciente preocupación por el futuro energético del país vuelve a estar sobre la mesa tras los recientes informes que revelan una fuerte caída en las reservas de gas natural de Colombia, situación que ya estaría impactando los precios y obligando al país a depender cada vez más del gas importado.
De acuerdo con reportes divulgados por medios económicos nacionales e internacionales, las reservas probadas de gas registraron una reducción superior al 13 %, mientras expertos aseguran que Colombia está entrando en una etapa donde el llamado “gas barato” prácticamente desapareció.
El gremio Naturgas advirtió que el país opera actualmente “al límite” y sin margen suficiente para responder ante contingencias o fallas en la infraestructura energética. Según la organización, el déficit en el suministro podría alcanzar el 26 % en 2026 si no se toman medidas urgentes.
La situación ha generado preocupación debido a que el gas importado tiene costos considerablemente más altos que el producido localmente. Analistas explican que mientras el gas nacional históricamente se comercializaba entre US$3 y US$6 por MBTU, el importado puede superar los US$14 o US$15.
Además, el panorama se complica por la disminución sostenida en la exploración de nuevos yacimientos y los retrasos en proyectos offshore en el Caribe colombiano, considerados claves para garantizar el abastecimiento futuro.
Incluso empresas del sector ya comenzaron a ajustar precios. Medios revelaron que Ecopetrol incrementó hasta en un 34 % el precio del gas para contratos de 2026, lo que podría traducirse en nuevas presiones sobre las tarifas del servicio.
Ante este escenario, el Gobierno y varias compañías energéticas avanzan en proyectos para fortalecer la infraestructura de importación de Gas Natural Licuado (GNL), especialmente en la Costa Caribe, con el objetivo de cubrir el déficit que empieza a registrarse en el mercado nacional.
Mientras tanto, gremios y expertos insisten en la necesidad de aumentar la exploración y garantizar nuevas fuentes de abastecimiento para evitar mayores incrementos en las tarifas y posibles riesgos de desabastecimiento en los próximos años.


