El ciudadano suizo era requerido por España por narcotráfico y pertenencia a organización criminal.
La tranquilidad de la capital del Magdalena se vio interrumpida esta semana por un operativo que puso fin a la fuga de un hombre señalado como pieza clave en una red de narcotráfico europeo. Autoridades colombianas retuvieron en Santa Marta a Vik Ntominik Gioel, un ciudadano suizo que estaba bajo Notificación Roja de Interpol, solicitado por la justicia del Reino de España.
De acuerdo con los organismos de investigación, Gioel no sería un fugitivo común: las pesquisas lo ubican como presunto cabecilla de una estructura criminal transnacional dedicada al envío de cocaína y cannabis hacia Europa, especialmente a España. Su participación, según las autoridades, iba desde la coordinación logística hasta la adecuación de laboratorios clandestinos en la provincia de Valencia.
Las indagaciones también apuntan a que la organización habría articulado múltiples rutas para el envío de droga al continente europeo. Para evitar ser detectado, el extranjero utilizaba distintas identidades y documentación falsa, llegando incluso a hacerse pasar por un ciudadano albanés bajo el alias de Xhuti Zuluaga Arsen.
El director de la Policía, general William Rincón, destacó que el agente extranjero venía siendo seguido desde hacía medio año:
“Tras seis meses de investigación se estableció que el sujeto sería cabecilla de una red criminal transnacional dedicada al narcotráfico hacia Europa y utilizaba múltiples identidades para evadir controles”, afirmó.
La captura fue posible después de que la Oficina Central Nacional de Interpol confirmara su presencia en territorio colombiano, lo que activó el seguimiento que terminó con su retención en Santa Marta.
Ahora, las autoridades adelantan los trámites de cooperación judicial internacional para definir su entrega a España, donde deberá responder por los cargos que pesan en su contra.


