Alias Bebo, fue capturado por su presunta participación en el homicidio ocurrido en la Terminal de Transportes de Santa Marta, donde perdió la vida Duvalier Sanabria Trujillo, un hombre que figuraba en el cartel de los más buscados del país por hechos violentos en Santander.
En desarrollo de un operativo conjunto, la Policía Nacional y el CTI de la Fiscalía General de la Nación capturaron a alias Bebo, señalado como presunto responsable del homicidio cometido en la Terminal de Transportes de Santa Marta, hecho que generó conmoción por ocurrir en un lugar de alta afluencia de público.
La detención se produjo tras un proceso investigativo que permitió recaudar elementos materiales probatorios suficientes, con los cuales un juez de control de garantías expidió la respectiva orden de captura.
El hombre fue presentado ante la autoridad competente y afronta un proceso penal por el delito de homicidio, mientras se define su situación jurídica.
De acuerdo con las autoridades, alias Bebo estaría vinculado a otros hechos violentos ocurridos en Santa Marta durante el año 2025 y haría parte del grupo armado organizado “Autodefensas Conquistadores de la Sierra”, donde presuntamente cumplía funciones como sicario.
Además, registra antecedentes judiciales por el delito de hurto, lo que refuerza su historial delictivo.
El homicidio en la Terminal
El crimen por el cual fue capturado alias Bebo, ocurrió en agosto del 2025 en inmediaciones de la Terminal de Transportes de Santa Marta, cuando un ataque con arma de fuego acabó con la vida de Duvalier Sanabria Trujillo.
Según la reconstrucción de los hechos, la víctima se encontraba en el lugar tras haber llegado en taxi desde el sector turístico de El Rodadero, acompañado por su madre y su pareja sentimental. Al descender del vehículo, fue interceptado por dos hombres armados, quienes le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el sitio.
¿Quién era la víctima?
Duvalier Sanabria Trujillo era señalado por las autoridades como uno de los hombres más buscados del país, por su presunta participación en una serie de homicidios cometidos en el departamento de Santander, especialmente en el municipio de Piedecuesta.
Sobre él pesaba una recompensa de 10 millones de pesos por información que permitiera su captura, y su nombre figuraba en el cartel de los más buscados de Colombia. Según expedientes judiciales, habría sido autor material de múltiples asesinatos, lo que lo convirtió en un objetivo de alto valor para las autoridades.


