Mientras Venezuela intenta levantarse entre los escombros dejados por los devastadores terremotos, la imagen de un pequeño de cinco años acompañado únicamente por su perro se ha convertido en uno de los rostros más conmovedores de la tragedia.
En una de las salas del Hospital Periférico de Pariata, en La Guaira, hay una historia que rompe el corazón de quienes la escuchan.
Se trata de Benjamín Petrica, un niño de apenas cinco años que, en medio del caos provocado por los terremotos que sacudieron a Venezuela, logró sobrevivir y ser rescatado con vida. Sin embargo, la emergencia le arrebató lo más importante en ese momento: la compañía de su madre.
El pequeño asegura que es oriundo de Caracas y que había viajado a La Guaira junto a su mamá, identificada por él como Ninorca o Ninolaisa. Desde su rescate, nadie ha logrado ubicarla.
Hoy, mientras recibe atención médica por las heridas que sufrió durante la tragedia, Benjamín permanece esperando noticias de ella.
Una imagen que conmovió a todos
Entre las múltiples fotografías que circulan desde el centro asistencial hay una que ha tocado profundamente a miles de personas.
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En ella aparece Benjamín acostado en una cama hospitalaria. Su pequeño cuerpo refleja las secuelas del desastre: heridas en los brazos y una fractura que ya está siendo tratada por los médicos.
Pero lo que más llama la atención no son sus vendajes.
A su lado permanece un pequeño perro que no se separa de él.
Nadie sabe exactamente qué ocurrió durante las horas posteriores al terremoto. Lo que sí parece evidente es que la mascota también logró sobrevivir y terminó acompañando al niño en uno de los momentos más difíciles de su corta vida.
Mientras los adultos corren entre hospitales, albergues y listas de desaparecidos, el perro permanece inmóvil junto a Benjamín, como si entendiera que ahora ambos se tienen únicamente el uno al otro.
Una noche de miedo y soledad
Las primeras horas tras el rescate estuvieron marcadas por la incertidumbre.
Los médicos y rescatistas intentaban conocer la identidad del menor mientras atendían sus lesiones. Entre preguntas, lágrimas y momentos de confusión, el niño logró dar algunos datos sobre su procedencia y el nombre de su madre.
Sin embargo, hasta ahora no ha sido posible encontrarla.
La escena resulta desgarradora para quienes han estado cerca de él. Un niño de cinco años, lejos de casa, herido, rodeado de desconocidos y preguntando por la persona que lo acompañaba antes de que la tierra se estremeciera.
Aun así, quienes lo atienden aseguran que su estado de salud es estable y que evoluciona favorablemente.
La búsqueda continúa
Mientras Benjamín se recupera, las autoridades y organismos de emergencia intentan localizar a su madre o a algún familiar que pueda reencontrarse con él.
Su historia se ha difundido rápidamente en redes sociales con la esperanza de que alguien reconozca al menor o tenga información sobre la mujer que él menciona.
En medio de una tragedia que ha dejado cientos de víctimas, desaparecidos y familias rotas, la imagen de Benjamín junto a su perro se ha convertido en un símbolo de supervivencia, esperanza y lealtad.
Porque cuando todo parecía perdido, cuando los edificios cayeron y la incertidumbre se apoderó de miles de hogares, un pequeño niño logró salir con vida.
Y a su lado permaneció quien nunca lo abandonó: su fiel compañero de cuatro patas.


