El ataque con explosivos, atribuido a disidencias de las Farc, dejó civiles afectados incluidos menores y se suma a una ola violenta a semanas de las elecciones.
La cifra de víctimas no dejó de crecer con el paso de las horas. Lo que inició como un atentado más terminó convertido en uno de los golpes más fuertes recientes en el suroccidente del país. En el departamento del Cauca, una potente carga explosiva activada en la vía Panamericana dejó al menos 14 personas muertas y cerca de 40 heridas.
El estallido ocurrió en medio del tránsito vehicular. Buses, carros particulares y camiones quedaron atrapados en una escena marcada por el caos: cuerpos tendidos, vehículos destruidos y un enorme cráter abierto sobre la carretera, evidenciando la magnitud del ataque.Entre los heridos hay menores de edad, lo que agrava el impacto humanitario del hecho.
Las autoridades confirmaron que cinco niños resultaron lesionados en medio de la explosión.La acción fue atribuida a las disidencias de las Farc, estructuras armadas que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 y que mantienen presencia activa en esta región.
Desde la administración departamental, el gobernador Octavio Guzmán confirmó el balance preliminar de víctimas mientras avanzan las labores de atención y verificación.La reacción del Gobierno Nacional no se hizo esperar.
El presidente Gustavo Petro calificó a los responsables como “terroristas” y ordenó reforzar la ofensiva militar, señalando como uno de los principales responsables a Iván Mordisco, uno de los cabecillas más buscados del país.Este atentado no es un hecho aislado.
En los últimos días se ha registrado una seguidilla de ataques en Cauca y Valle del Cauca, incluyendo un reciente hostigamiento contra una base militar en Cali. En total, las Fuerzas Militares reportan más de 20 acciones violentas en menos de 48 horas.


