Luego de permanecer dos semanas en poder del ELN, cinco policías fueron dejados en libertad y trasladados a Cúcuta, donde a través de videos se logró observar entre abrazos y llantos como fueron los primeros momentos tras volver a la libertad.
El El pasado 19 de enero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) materializó la liberación de cinco integrantes de la Policía Nacional que habían sido retenidos desde inicios de mes en la región del Catatumbo. La entrega se realizó a una comisión humanitaria en una zona rural, en medio de un contexto de mucha tensión por la presencia de grupos armados.
Los policías fueron identificados como Daniel de Jesús Granada Quiroz, Ramón Alberto Coronel Medina, Edwin Fabián Manosalva Contreras, José Ricardo Carrillo Romero y Carlos Eduardo Barrera. Tras recuperar su libertad, quedaron bajo custodia institucional y fueron llevados a un centro médico en Cúcuta para exámenes de rutina antes de reunirse con sus seres queridos.
El secuestro se produjo cuando los agentes, que viajaban de civil, se desplazaban en un bus intermunicipal por la vía que comunica a El Zulia con Tibú, más precisamente en el sector de El Tablazo. Allí fueron abordados por miembros del ELN mientras se dirigían hacia la capital de Norte de Santander, hecho, que generó alerta gran preocupación en una zona ya golpeada por la violencia.
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“Feliz, alegre, contento, esta es una alegría inmensa, pues son cosas terribles, pero gracias a Dios y a la bendición, sí estábamos todo el tiempo amarrado“, afirmó uno de los policías secuestrados.
Durante el recibimiento de los uniformados en Cúcuta, el director de la Policía Nacional, general William Rincón, expresó alivio por su regreso con vida y reiteró el rechazo institucional frente a las acciones del ELN, calificándolas como un atentado contra la vida y la dignidad de los policías y sus familias. Del mismo modo, reafirmó que la institución continuará trabajando para garantizar la seguridad de sus miembros y de las comunidades afectadas por la violencia en el Catatumbo.


